MÚSICA
La agitada vida de Jim Morrison

Jim Morrison murió en París, y no de sífilis, atravesando la misma crisis demencial que sus dos grandes maestros, Rimbaud y Nietzsche, y envuelto en el más profundo misterio. En De aquí nadie sale vivo , que recupera ahora Capitán Swing, Morrison aparece en toda su complejidad: cantante, filósofo, poeta, delincuente... Era el brillante, carismático y obsesionado buscador que rechazó la autoridad en cualquier forma y el explorador que analizó «los límites de la realidad para ver qué pasaría». Los autores son Jerry Hopkins, que mantuvo una larga entrevista con él poco antes de morir, y Danny Sugerman, confidente y asistente.