Diario de León
Publicado por
JOSÉ ENRIQUE MARTÍNEZ
León

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Cóncavo Congo

Luis López Álvarez. Isla Negra Editores, San Juan (Puerto Rico), 2009 (1ª ed., 2008). 238 pp.

Hombre cosmopolita, poeta y ensayista, Luis López Álvarez vivió varios años en el Congo como periodista de la Radiodifusión Francesa. Fue, asimismo, el fundador en Brazaville -“capital entonces del Congo francés- del Instituto de Estudios Congoleños; por otro lado, su afán de entendimiento del alma africana le hizo escribir obras como Lumumba ou l-™Afrique frustée y África en América Latina . En esta ocasión es una novela la que aborda el proceso de descolonización del Congo belga y francés.

Cóncavo Congo plantea la difícil convivencia de dos mundos que no se comprenden, blancos y negros, colonizadores y colonizados, sin que aquellos hagan nada por entender el mundo, la mente, la vida y las costumbres de los nativos. Dos mundos separados en los que uno de ellos goza del poder y los privilegios y el otro del trabajo, la humillación y el castigo. La acción se sitúa en un momento de lucha por la independencia. De ahí que la novela abunde en encuentros secretos de los negros concienciados por la independencia, en la esperanza de un futuro próximo de libertad. No hay una crítica explícita a la explotación blanca, pero implícitamente vivimos la simpatía del narrador por la causa negra, por sus costumbres, tradiciones y modo de concebir la existencia. Todo ello envuelto en una intriga de amores y desamores que centra la atención y el interés de la ficción.

Como lector me parece que el atractivo de la novela reside en el ambiente recreado, la vivencia de un mundo que guarda para quien no lo conoce ciertas dosis de exotismo. El autor pergeña un mundo novelesco llamativo en el que se combinan acción y sentimientos: los de los blancos que desean regresar o los de los negros que quieren expulsarlos de su país. La lucha sangrienta e imparable hacia la independencia es el verdadero asunto de la novela.

El río Congo es la presencia más persistente, porque el río es realidad y metáfora, forma de vida, índice de lo que une y separa.

Por otro lado, la novela tiene algún borrón fácilmente corregible, como la afición galicista de convertir «regresar» en reflexivo (me regresé, nos regresamos, se regresarán), la forma «mucha agua» (200) o el «andaran» por «anduvieran» (p. 215).

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