cobertura hasta en la selva
Los europeos exigen a sus destinos de vacaciones accesos de calidad a la red, para conectarse desde cualquier lugarEs una realidad cada vez más implantada: los ciudadanos no logran pasar un solo día sin conectarse a la Red. Ni en vacaciones. La mayoría, por cuestiones de ocio. Muchos otros, porque no abandonan el trabajo ni siquiera en estos días.
Las recomendaciones de abandonar la rutina y las costumbres de todo el año durante las vacaciones parecen haber pasado a la historia. Al menos en lo que a utilización de dispositivos móviles para conectarse a la Red se refiere. No es ya que cualquier sitio sea bueno, sino que desde cualquier sitio se exige un acceso de calidad para disfrutar de películos, acceder al correo o no perder el ritmo en las redes sociales. ¿Parece una exageración? Ojo al dato: un 4% de los encuestados en un estudio se ha conectado incluso en sus viajes por la selva.
Así se deduce de una encuesta realizada por Brocade, que refleja que un elevado porcentaje (que cifran en un 95%) de los europeos se llevan de vacaciones al menos un dispositivo con conexión a Internet, porque no quieren dejar de consultar sus emails (tanto personales como de trabajo) y porque siguen al día su participación en las redes sociales. Además, estos dispositivos se utilizan cada vez más para obtener información sobre el ocio, y para entretenerse.
Esta es la conclusión del informe, que refleja que la mitad de las personas que han sido encuestadas en varios países europeos tiene previsto conectarse al menos una vez al día a Internet durante sus vacaciones.
De hecho, el acceso a la Red se ha convertido en una exigencia que tienen que cumplir los destinos que pretendan ser competitivos: un 40% de los encuestados busca expresamente destinos o alojamientos que tengan conexión a Internet de forma permanente, y con una buena cobertura en cualquiera de los lugares donde pretenda conectarse el cliente.
El caso es que un 25% de los encuestados asegura que suele conectarse en la playa, y los hay que no perdonan ni en los viajes más exóticos a remotos lugares.
Pero además del correo, las redes y las consultas de ocio, el acceso a Internet y el poner en la maleta dispositivos móviles tienen como objetivo ver vídeos y escuchar audios para entretenerse durante las vacaciones. «El no ofrecer conexión a Internet acaba perjudicando la imagen de marca y afectando la experiencia final de los clientes», asegura la encuesta.
El uso de móviles se ha multiplicado en los últimos años, pero desde la aparición de los smartphones y demás que ha crecido en los tres primeros meses de este año más del doble que en el mismo periodo del año anterior, las exigencias de acceso a la Red en cualquier punto se han multiplicado. Y son estos pequeños dispositivos los que cada vez se utilizan más durante el periodo de descanso, frente a los ordendores, por ejemplo.
Además, los expertos recuerdan que los hábitos de consumo de Internet están cambiando, por ejemplo el streaming de vídeo y televisión pronto superará al tráfico en la web; y eso está influendo a mucha gente incluso a la hora de planificar las vacaciones. «La mayoría de los encuestados en este estudio se lleva al menos un dispositivo móvil de vacaciones, ya sea un portátil, un smartphone o un tablet, y lo utiliza para mantenerse en contacto con amigos y familiares. El 40% de las personas reconoce que no le gusta están desconectado de sus aplicaciones en las redes sociales».
Pero no sólo el ocio ocupa a los adictos a estos dispositivos en vacaciones. Un tercio de los encuestados asegura que utilizará sus dispositivos móviles durante esos días para atender temas de trabajo. Comprobar los emails, descargar documentos o simplemente estar disponibles para clientes y compañeros son los motivos más comunes. Aunque la mayoría de estas personas reconoce que esta actitud «a veces provoca roces con su familia o sus amigos, que quieren descansar».
Otro dato sorprendente de esta encuesta: sólo un 7% de los encuestados asegura que no accede a Internet mientras está de vacaciones. Una minoría cada vez más acorralada por los incondicionales de la conexión.