prototipo para comer

inbiotec cultiva las microalgas que por primera vez se utilizarán en alimentos. El centro tecnológico Inbiotec participa en una investigación a nivel internacionalde la que saldrán los primeros prototiposde alimentos que tendrán microalgas, fuente de sustancias de alto valor nutritivo.

Los investigadores Mayte López y Alberto Sola representan al Instituto de Biotecnología en el proyecto internacional Inmugal.

Publicado por
nuria gonzález | león
León

Creado:

Actualizado:

Chocolates, salsas, sopas, barritas energéticas, preparados de pescado y snacks, serán los primeros prototipos de alimentos que incorporen polisacáridos (azúcares) obtenidos de las microalgas cultivadas en el Instituto de Biotecnología de León (Inbiotec). Este es el trabajo que le corresponde al centro tecnológico leonés en un proyecto que comenzó en septiembre del 2009 y que verá los resultados a finales de este año. Serán los primeros prototipos de alimentos con funciones beneficiosas para la salud (inmuno-estimuladoras) que lleguen al mercado a partir de microalgas. El proyecto, denominado Inmugal está financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), a través del programa Profit de Centros Tecnológicos para la Investigación Aplicada. Cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros. Junto a Inbiotec participan Ainia Centro Tecnológico, que lidera el proyecto; Azti -Tecnalia, Tecnalia Research & Innovation.

El doctor en Biología, Alberto Sola, que dirige la parte que le corresponde a Inbiotec, destacó el importante potencial y las propiedades de las microalgas que ahora se incluirán en algunos alimentos para mejorar sus propiedades. De hecho, las especies microscópicas cultivadas en Inbiotec son una fuente de sustancias con alto valor nutritivo como vitaminas, ácidos grasos o aminoácidos esenciales, que son complementos excepcionales para la alimentación y pueden aportar efectos beneficiosos para las personas. Esa es la razón por la que cada vez más se suscita el interés de su investigación y su aplicación se dirige al campo de la biotecnología aplicada a la alimentación. En este sentido, Sola destaca su potencial ya que crecen muy rápido y se alimentan de materia inorgánica. Una de las líneas de investigación abiertas ha sido la elección de las microalgas potenciales para su uso en el proyecto, así como desarrollar métodos para su cultivo y crecimiento. Por eso se ha optado por la identificación de dos géneros de microalgas, Chlorella y Spirulina, por su potencial de polisacáridos (azúcares) que pueden favorecer las reservas energéticas. Las pruebas se han realizado a través de cultivos celulares que ha permitido evaluar su potencia de efecto inmunoestimulante, confirmado después con pruebas en animales con embriones de pez-cebra. En paralelo, se están desarrollando procedimientos de extracción de los polisacáridos (azúcares) de las microalgas incluyendo técnicas como extracción supercrítica, extracción sólido-líquido con disolventes líquidos a presión ambiental y en condiciones presurizadas. A su vez, también se están desarrollando pruebas de microencapsulación (con el objetivo de proteger todas sus propiedades) y de resistencia intestinal de los polisacáridos en el biodigestor de ainia centro tecnológico (un simulador artificial del proceso digestivo que está permitiendo averiguar cómo se comportan estos y otros compuestos en el organismo humano). El objetivo, que lleguen al intestino en las condiciones idóneas para que sean perfectamente absorbidos. Gracias a esta investigación, también se ha avanzado en adecuar el cultivo de esas microalgas con nutrientes de bajo coste, procedentes de subproductos de la industria alimentaria como las melazas (concentrados ricos en hidratos de carbono procedentes de subproductos de la industria conservera, vínica, azucarera, hortofrutícola… entre otros). Esto ha permitido, no sólo ahorrar costes, sino también una reducción del 25% del tiempo de cultivo de la microalga. Con estos resultados en la mano, la última fase es incorporar las microalgas o compuestos bioactivos derivados con potencial inmunológico en diferentes productos de alimentación humana, de cara a analizar su funcionalidad, características organolépticas y sensoriales o la vida útil microbiológica. Entre otros, se realizan pruebas de incorporación de los polisacáridos en chocolates, salsas, sopas, barritas energéticas, preparados de pescado y snacks, de cara al desarrollo de nuevos prototipos de alimentos. Lo mismo se hace en prototipos de piensos para acuicultura.

Cargando contenidos...