el reto del aire
JUAN JOSÉ GONZÁLEZ.. hará en seattle su proyecto fin de carrera sobre la construcción de un avión.
Notables, sobresalientes y matrículas de honor conforman su expediente académico. Unas notas brillantes que han sido claves para conseguir una de las dos plazas para terminar su carrera en la Universidad de Seattle, en Estados Unidos. Una experiencia con la que Juan José González Díaz, estudiante de Aeroespacial, está especialmente ilusionado, no sólo porque mejorará sustancialmente su currículum sino también porque estudiará en una universidad con una historia aeronáutica importante. Recuerda que el fabricante de aeronaves Boeing fue fundado allí y tiene mucha presencia en la universidad.
«Junto con Airbus, es una de las grandes empresas en las que un aeronáutico puede trabajar», asegura, al tiempo que añade que «estar tan cerca de Boeing, en una universidad con tantos medios para la investigación y formación de sus alumnos y con un plan de estudios tan diferente al europeo es un gran plus para mi carrera personal».
Antes de saber que tendría la oportunidad de terminar su carrera en Seattle pensaba hacer una investigación para mejorar la aerodinámica de algún avión actual o el diseño de otro nuevo, aunque la oportunidad que le dará Washington le permitirá ir más allá y ya piensa en que su proyecto fin de carrera sea diseñar y construir un avión, opción que ha escogido entre la posibilidad de construir un satélite.
Le gustaría especializarse en aerodinámica. «Estudiar cómo se comporta el aire cuando se encuentra con un avión y la forma en que los aviones consiguen sustentarse con tanta eficiencia me llama mucho la atención», sostiene este joven.
Tiene claro que a medida que ha ido avanzando en su carrera ve cómo prácticamente todo está inventado y lo que se hace actualmente es mejorar lo que ya se tiene. Al mismo tiempo afirma que el campo de desarrollo e investigación en la ingeniería de los materiales es muy amplio así como en el de las simulaciones informáticas. «Saber manejarse en estos campos para sacarle utilidad y poder investigar es un reto», manifiesta este estudiante de Aeroespacial.
Juan José González reconoce que no tenía muy claro qué carrera estudiar cuando terminó Bachillerato. Sin embargo «descubrió» el grado de Ingeniería Aeroespacial, que aunaba dos de sus pasiones, el espacio y el vuelo, y además se ofertaba en León. Unos estudios que decidió hacerlos en León, pese a la posibilidad de haber optado por Madrid o Valencia. Algo de lo que no se arrepiente porque esta carrera en la ULE «tiene mucho nivel, nada que envidiar al de otras universidades». De hecho, Juan José González apunta que «los profesores del departamento de Aeroespacial son excepcionales y se involucran mucho en nuestro aprendizaje a la vez que cada asignatura es un reto».