La ciencia se inunda de hackers
La ciencia accesible, en todos los sentidos. El de la divulgación y el de la innovación. Las redes son el camino que han escogido . N i todos son informáticos, ni sus intenciones se encuentran al margen de la legalidad. Son apasionasionados de su trabajo que defienden el acceso libre a la información para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Y la ciencia tiene mucho que aportar en este sentido.

La ciencia hacker implica toda una filosofía sobre la investigación y la sociedad.
Es la actitud ante la vida de quienes son apasionados de su oficio, del conocimiento y de la libertad. «Esas grandes palabras». Las que sostienen una nueva ética de denominación tan polémica como revolucionaria y desconocida: científicos hacker. No son informáticos asaltando sistemas e infectando redes, son innovadores que defienden que su trabajo no tiene sentido si no vuelve a la sociedad que apoya (y en la mayoría de los casos financia) sus investigaciones, y que apuestan por liberalizar el conocimiento para que su impacto se multiplique.
Son científicos y profesionales que levantan los ojos de sus probetas y estudios para tentar el equilibrio entre la entrega científica y una actitud ante la vida y el trabajo que va mucho más allá de los laboratorios. El leonés Jesús Méndez es uno de los más activos. En los laboratorios, en las webs, en la literatura,...
Médico, científico, divulgador, escritor,... Entusiasta de lo que hace dentro y fuera del instituto en el que investiga, su curiosidad parece no tener límites. Y su compromiso camina a la par. Forma parte de dixitciencia.com, ha puesto en marcha con un amigo La Ciencia Hacker, y alimenta con todo tipo de fuentes su blog 20000caligrafias. Brillante investigador, incansable divulgador científico. Apasionado de todo lo que hace.
Jesús Méndez es licenciado en Medicina, especializado en biología clínica. Este joven leonés enfocó sin embargo pronto su carrera hacia la investigación, concretamente en la incipiente epigenética. Trabaja en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Ibidell), centro de referencia en los avances contra el cáncer; concretamente trabaja en cánceres de pulmón.
Todo eso lo ha compaginado con un mástr en Comunicación Científica, y ha sido finalista de premio Boehringer de peridismo en Medicina el año pasado. Es colaborador del suplemento de ciencia Tercer Milenio, del Heraldo de Aragón. Y globero más que activo.
Uno de sus últimos proyectos es lacienciahacker.wordpress.com, que ha puesto en marcha con un amigo con el que comparte «interés por la ciencia más allá de la poyata».
Compartir y comunicar
Se trata, según explica, de «compartir y comunicar la ciencia desde una ética hacker». Una actitud ante la vida y el trabajo científico que se asienta en tres pilares: «Toda actividad humana se realiza para disfrutar, no existe separación entre ocio y trabajo y la remuneración no es el objetivo último; el conocimiento que se obtiene en una comunidad debe ser devuelto al dominio público; y la libertad de acción es condición para el desarrollo de la autonomía del hacker dentro de su comunidad, eliminando trabas para realizar su actividad».
Méndez considera que «el científico tiene muchas de las cualidades de los hackers, una actitud que permite acelerar el progreso y por tanto el bienestar».
El principio de actuación es claro y en los medios en los que participa Méndez se defiende con firmeza: «Toda iniciativa científica se apoya en una ciencia anterior, y ese conocimiento debe estar disponible. Ese es uno de los pilares de la ciencia hacker, porque el conicimiento y las publicaciones existen, pero muchas veces hay que pagar por ellas». Defiende así «una ciencia de acceso abierto que pueda fluir libre». Un empeño en el que muestra gran activismo y argumentos.
Las propuestas de los defensores de esta postura son conscientes de la necesidad de lograr financiación para los proyectos y de las trabas que suponen las patentes, pero no consideran incompatibles las posturas. En todo caso, sus argumentos van dirigidos especialmente a la ciencia que es financiada con dinero público. La mayor parte.
«Si la sociedad invierte en ciencia, tiene derecho a acceder a ella sin pagar dos veces por ello, y las instituciones deben defender este acceso. Además, reutilizar estos avances incrementa el impacto de los hallazgos».
Una prueba de ello es el hallazgo de Jack Andraka, que a los 16 años desarrolló un test diagnóstico para el cáncer de páncreas gracias al acceso a investigaciones anteriores. Aunque posteriormente haya patentado su hallazgo para buscar inversores para desarrollar el logro, algo contradictorio según esta ética científica.
lacienciahacker.wordpress.com es sólo una parte del amplio espectro divulgador y comprometido del grupo en el que se mueve el joven investigador leonés, cuyo interés, en este caso de quienes forman dixitciencia.com, es «ofrecer información de actualidad pero debidamente contextualizada. Porque el conocimiento científico en todas sus facetas debe estar al servicio de la sociedad, y ofrecerse de una manera cercana y accesible, pero no por ello exento de rigor. No sólo ofrecer datos sino el marco en el que se mueven. porque la ciencia también es cultura, y porque debidamente tratada es enormemente atractiva».
Toda una declaración de principios que pone a disposición de todos los avances en biomedicina y salud, física y ciencias puras, ingeniería y tecnología... Y todo aquello que les suscita curiosidad.