2.0 para la tercera edad
cristina díaz prieto.. Estudia la forma de eliminar la brecha digital entre la gente mayor.

Cristina Díaz Prieto enla Facultad de Cienciasde la Educación de León.
Porque se le cruzó en el camino el gusanillo de la investigación, sino hubiera seguido las directrices nacionales de Finlandia, en donde sólo los mejores alumnos pueden ser maestros. Cristina Díaz Prieto es la mejor de la clase. Exactamente, Premio Extraordinario Fin de Carrera de la Universidad de León en Psicología y Ciencias de la Educación.
Se hubiera presentado a las oposiciones al cuerpo de maestros pero el catedrático Jesús Nicasio García Sánchez tenía otros planes para ella. Es su gran mentor. Él y su familia, claro, que casi nunca hay generación espontánea. La ha ganado la investigación y la han perdido, lástima, nuestros hijos. Aunque quizá no del todo. Es esta nueva generación muy preparada, con nuevas ideas y las cosas claras.
«La docencia, y más en los niveles iniciales, es una labor fundamental y en ocasiones descuidada, pues hay que tener en cuenta que es en este momento cuando la educación y la formación que reciben los niños constituyen los pilares fundamentales donde se asienta todo el desarrollo futuro del sujeto a todos los niveles, psicológico, social, moral...». Escuchándola, uno tiene la impresión de que no todo está perdido en este país, y en este momento, de recortes sociales. Un alivio.
Por ahora, está centrada en otro asunto de vital importancia. Afecta justo al otro extremo de la pirámide de población, a los ancianos. Difícil vivir en estos tiempos de continuos cambios y no sucumbir además de a la soledad, al aislamiento tecnológico.
Eso es lo que estudia esta joven investigadora leonesa. A sus 25 años, le preocupa la brecha digital que esta sociedad tecnológica abre a pasos agigantados. Tal vez esa sensibilidad especial hacia los mayores la haya aprendido viviendo en su pequeño pueblo, Puente de Alba, donde sigue haciéndolo toda su familia. El caso es que su investigación trata de conocer el uso que las personas mayores hacen de estas herramientas denominadas 2.0 y las dificultades que se encuentran en su accesibilidad y manejo y, sobre todo, «los factores psicosociales, emocionales, de personalidad y de calidad vida, bienestar y satisfacción vital». Conocerlos para evitar su aislamiento y procurarles una vida mejor.
Ese proyecto se integrará en una plataforma virtual de servicios educativos, psicológicos y sociales del Grupo de Investigación de Excelencia de la Junta de Castilla y León (GREX259 JCyL) dirigido por García Sánchez. El equipo busca algo más, viabilidad económica. Lo explica Cristina Díaz: «Dada la importancia de todos estos factores sobre la calidad y el bienestar es obvia la relevancia social del estudio, pero además, teniendo en cuenta su implantación tecnológica resulta innegable su posible impacto a nivel científico, tecnológico y económico del país».
Por ahora ese es su futuro. Tiene una beca de cuatro años. Es una de las pocas jóvenes científicas españolas que no está buscando país para irse. De momento. Porque es consciente de «la gran cantidad de obstáculos para investigar sin abandonar España».
«Estamos ante la generación más preparada de la historia de este país y al mismo tiempo, y lamentablemente, ante una de las generaciones más desilusionadas al no tener una perspectiva clara de futuro tras los esfuerzos invertidos a lo largo de su formación», denuncia.
Tiene muchas cosas muy claras. La principal, «que la constancia es la clave del éxito». Y más. «Realizar la elección adecuada, que te guste lo que haces, que te motive y quieras dedicarte a ello en cuerpo y alma, y después, invertir esfuerzos, horas de dedicación, ser constante...». Para tomar nota. No es extraño que ella sea de nota.