Tecnología y conocimiento
Arquitecta de la nueva era
La leonesa Begoña de Abajo crea edificios que combinan la tecnología con el máximo respeto al medio ambiente y. a la opinión de quienes los utilizan

La arquitecta leonesa Begoñade Abajo Castrillo en su estudio, RAW//deAbajoGarcia, que codirige junto a Carlos García Fernández.
Se lo dejó claro a Norman Foster y antes, a su familia. Ella quería ser arquitecta y tener su propio estudio. Así que ni iba a seguir la rama familiar dedicada a la medicina ni a quedarse en el estudio del famosísimo arquitecto. No hubo peros. De ninguno de ellos. Tiene determinación Begoña de Abajo Castrillo. Ha cumplido 29 años. Es arquitecta. Tiene su propio estudio.
Ha trabajado con dos de los mejores arquitectos del mundo. En Oporto con Álvaro Siza. Con Foster en Madrid. Los dos con el Pritzker, el ‘Nobel de arquitectura’ en su poder. Con Foster aprendió en Madrid a la vez arquitectura y perfil empresarial. Y mucho de su inteligencia, de su poder de comunicación, de su cercanía siendo uno de los grandes. Con Siza, el arquitecto al que atrapó la obra de Gaudí, la pasión por el conocimiento. Acaba de terminar su primera gran obra, el Impluvium de Reinosa, en Cantabria, un edificio trazado en torno a un patio central como hacían los romanos, griegos y etruscos. No es un capricho estético. Permite un aprovechamiento energético óptimo sin necesidad de inversiones en mecánica. Es el diseño inteligente del edificio el que lo consigue.
Se impuso en un concurso internacional a 300 propuestas. De madera laminada cortada digitalmente y montado en seco, su construcción se asemeja al montaje de un gigantesco mueble de Ikea. En 15 días estaba levantada la estructura. Innovación al servicio de la nueva arquitectura.

Proyecto que ha ganado el tercer premio en el concurso para la construcción de la nueva sede cultural de Mahou en el barrio de la Latina de Madrid.
El patio del Centro Comunitario de Reinosa es el eje de esta obra que combina la tecnología más avanzada y el conocimiento de la arquitectura tradicional, una conexión que permite ahorrar costes y extremar el respeto al medio ambiente. Y, sobre todo, la opinión de quienes lo van a usar. La base de la nueva arquitectura.
Siguiendo la orientación natural, ‘adosado’ a la zona acristalada que crea una cámara de calor, el patio del Impluvium permite su uso en invierno. En el extremo opuesto, la sombra garantiza un lugar para el verano. Una zona para compartir, la idea del viejo patio, de la plaza pública convertida en 2.0.
Una obra que es mucho más que un edificio. Fiel a su filosofía, aprendida de sus maestros, Begoña de Abajo y su socio en el estudio RAW//deAbajoGarcia, el arquitecto asturiano Carlos García Fernández, hicieron partícipes a los vecinos de Reinosa del proceso. Les explicaron el porqué de cada elemento, hicieron que los niños construyeran una maqueta del centro, dieron charlas y talleres y se pararon en la calle para comentar los avances del montaje y la esencia de la obra. En recompensa, los vecinos de Reinosa han adoptado el nombre de Impluvium. Y así es como ha quedado bautizado este edificio comunitario antes incluso de su inauguración, en las próximas semanas.
Acaban de regresar de Helsinki. Allí han recogido un premio en el concurso de ideas internacional de la capital finlandesa en donde se debate sobre el futuro de la vivienda. Han obtenido una mención especial por su proyecto para la construcción de una residencia de estudiantes para la universidad central del país, una obra estructurada en módulos que permitirían no sólo el crecimiento de las instalaciones si no también la modificación del plan. Porque la arquitecta leonesa y su socio han planteado la construcción como una idea abierta, en la que permiten participar y decidir a quien financia el proyecto. Es la nueva concepción de la arquitectura de este siglo.
Tiene un impresionante currículum, que incluye el Premio Nacional Fin de Carrera de Arquitectura concedido el 25 de octubre, estudios en la IIT de Chicago, formación con las más prestigiosas becas, incluida la Arquia y la Fulbright y un máster en la Universidad de Columbia sobre diseño arquitectónico avanzado.
De origen maragato, tiene siempre presente la sabiduría de la arquitectura popular. Y quiere seguir investigando en la arquitectura de este siglo.
Hicieron bien Norman Foster y su familia en dejarle seguir su camino.
+Info:
http://www.deabajogarcia.com/impluvium.html

El Impluvium de Reinosa (Cantabria), que se inaugura en las próximas semanas.

Diseño de una residencia de estudiantes que ha obtenido una mención especial en un concurso de ideas de Helsinki (Finlandia).

Begoña de Abajo Castrillo y su socio Carlos García Fernández con la maqueta del Impluvium que construyeron los niños de Reinosa.