ciberseguridad. un nicho para crecer
El Incibe identifica los sectores y actividades en los que la industria del ramo debe buscar su desarrollo futuro. E l futuro se escribe con ciberseguridad, pero identificar los sectores y actividades concretas que requieren productos y servicios, y cuáles son los que demandan, son claves para que la industria tecnológica oriente su actividad a las necesidades del mercado. Y los futuros profesionales enfoquen su formación. El Incibe ha dibujado esas hojas de ruta industria, medio ambiente, movilidad, servicios, ciudadanía y gogernanza son los nichos de mercado

El estudio del Incibe analiza los sectores con mayor potencial para las empresas TIC.
La ciberseguridad es la garantía del futuro digital, y las empresas y profesionales que enfoquen su actividad a este sector tienen ante sí previsiones de demanda y crecimiento de más de dos dígitos para los próximos años. Sin embargo, identificar correctamente las necesidades del mercado y enfocar la actividad a lo que se demanda realmente es imprescindible para aprovechar la oportunidad económica que plantean las vulnerabilidades de un entorno completamente interconectado. Dentro de su objetivo de impusar el talento y la industria relacionada con el sector, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) ha realizado un informe que servirá de base no sólo para que las empresas tomen sus decisiones, sino para que el propio instituto oriente las acciones que tiene encomendadas de apoyo a las empresas del sector. Un apoyo en el que la internacionalización y el mercado global tienen un papel protagonista.
El estudio Tendencias en ciberseguridad ha realizado «un análisis cruzado de las tendencias globales en la materia y las necesidades sectorializadas, lo que ha dibujado un mapa claro de tendencias», explica Alberto Hernández, director de Operaciones del Incibe. Estas tendencias se concretan en los sectores de industria y medio ambiente, movilidad, servicios, ciudadanía y gobernanza.
Por lo que se refiere a la industria y el medio ambiente, las redes de distribución inteligentes, la industria 4.0 y las infraestructuras críticas son, junto con las ‘utilities’(servicios básicos como electricidad, agua y comunicaciones), las actividades en las que centrarse para el desarrollo de sistemas ciberresilientes, y seguridad en los sistemas de control industrial (Scada); además de los mecanismos de protección de las redes de distribución.
movilidad
En cuanto a la movilidad, es uno de los sectores que se está desarrollando de forma más visible para los ciudadanos. La industria de la ciberseguridad tiene un importante nicho de actuación en los transportes, desde los coches inteligentes (en muy poco tiempo los vehículos estarán interconectados y serán por tanto más vulnerables) a la seguridad y protección de los vehículos aéreos no tripulados (drones) y la protección de las comunicaciones de los satélites.
En el campo de los servicios las finanzas y los seguros, sobre todo la banca on line, demandan mayores medidas de seguridad digital. A través del análisis de big data es necesaria la detección del fraude en banca y seguros; además de la gestión de la información en los eventos de seguridad, y la seguridad de los servicios FinTech.
Pero también los temas relacionados con la informatización de los datos de los ciudadanos implica la necesidad de nuevas medidas de protección, y por tanto la posibilidad de desaarrollo de productos y servicio para garantizar esta seguridad. La protección de los dispositivos médicos conectados y el cifrado para la investigación médica y farmacéutica, además del almacenamiento seguro y ubicuo de los datos médicos, son las principales líneas de actuación en este campo. Que se complementaría con la cibereducación y los laboratorios de ciberseguridad.
Tampoco la administración es ajena a las necesidades de seguridad cibernética, a través de las exigencias del eGovernment, la defensa y la participación ciudadana. Y un importante papel tienen también los ciberejercicios y la simulación de incidentes, para ejercitar la prevención de incidentes.
En cuanto a las propias necesidades del sector tecnológico, se concentran en las exigencias que tendrá la expansión del Internet de las cosas, los servicios de seguridad en la nube (la seguridad como servicio); el cifrado en tiempo real, el hacking ético y la certificación de confianza digital.
En total el estudio realizado por el Incibe identifica 30 grandes tendencias de ciberseguridad, de las que se han priorizado 20 en función de criterios como capacidad de penetración y desarrollo de oportunidades de negocio en España. En los primeros puestos de esta lista está el análisis de big data, los servicios de seguridad en la nube, la distribución de ciberinteligencia, los modelos de gestión de ciber-resiliencia, la protección de dispositivos conectados, el cifrado en tiempo real, la identificación biométrica, la cibereducación, la protección de los coches inteligentes o los sistemas de simulación de escenarios.