CYL. Inversión para ir más deprisa

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente establecerá este año una línea dotada con 4,5 millones de euros con el objetivo de promover la conexión de internet de alta capacidad, es decir a una velocidad de 30 megabits por segundo, en el medio rural. La cifra destinada es superior a la de 2017, cuando se liberaron 1,6 millones. La medida tendrá principal incidencia en polígonos industriales ubicados en los pueblos, ya que para ello se dirigen 1,5 millones, con el fin de promocionar la instalación de empresas que, en muchas ocasiones se echan para atrás en estos puntos por la baja conectividad a la red, necesaria para su funcionamiento, trámites y relación con la administración. El año pasado se invirtieron 14,5 millones de euros en la Comunidad para fomentar la implantación de la banda ancha de alta capacidad: la mayor parte, casi 13 millones, salieron de las arcas del Gobierno central, frente a esos 1,6 millones de la Junta. Mientras que Madrid se hace cargo de llegar a los municipios de más de 500 habitantes, el Gobierno autonómico lo hace con los de menos de medio millar. En términos de habitantes, en 2017 cerca de 225.000 habitamtes de la Comunidad de 331 poblaciones pasaron a engrosar la lista de usuarios de internet de más de 30 megabits. De ellos, 30.000 residían en localidades menores de 500 habitantes, frente a algo más de 190.000 en el resto del medio rural.
La Junta ha aportado desde el año 2002 más de 40 millones de euros en ayudas, que a su vez han promovido otros 40 millones en inversiones por parte de las operadoras privadas. Según el último informe, que data de finales de 2016, 1,5 millones de habitantes de la Comunidad contaba con banda ancha superior a 100 megabits por segundo; 600.000, a más de 30 y unos 300.000 entre 10 y 30 megabits, de los que unos 225.000 ya han pasado al siguiente escalón gracias a la línea de ayudas de 2017. Restarían aún otros 80.000 entre 10 y 30 y unos 11.000 que o la tienen contratada por debajo de 10 megabits o, directamente no tienen, la mayor parte de ellos ubicados en las denominadas ‘zonas blancas’.
Estos mismos datos muestran que el 97,3 por ciento de la población dispone de un servicio superior al universal de un megabit. La situación ha evolucionado de forma positiva como consecuencia del despliegue de la tecnología 4G, lo que ha elevado en 63 puntos porcentuales la cobertura con esta tecnología, pasando de un 13,7 por ciento en 2014 al 76,2 en 2016. A estos datos falta incorporar los de 2017.
Para ellos, existe la posibilidad de la conexión satelital. Con este objetivo y a precios competitivos —una media de 40 euros al mes—, se han planteado subvenciones por parte del Gobierno de 400 euros (con una partida total de 50 millones de euros), para abaratar el alta al servicio en aquellos lugares aislados de conectividad terrestre. La Junta poseía una línea en este sentido que ahora dejará a un lado.
Que la banda ancha llegue al medio rural se ha convertido en una «obsesión política» por el «bien» del desarrollo de los pueblos. Es la principal queja que recibe el consejero de Fomento cuando va de visita oficial por los pueblos de la Comunidad, una reivindicación constante de particulares, empresas, autónomos y vecinos.
La Junta tiene en marcha también el proyecto ‘Escuelas conectadas’, fruto de un convenio de colaboración con el Gobierno central para llevar la fibra óptica a los 1.400 centros educativos de la Comunidad de Educación Primaria y Secundaria. La red, que gestiona la Dirección General de Telecomunicaciones, pasará de 78.000 usuarios a más de 265.000 al sumar a los alumnos, docentes y personal de administración y servicios. La adjudicación se efectuará en verano y el plan de despliegue se ejecutará durante dos años, si bien se espera en que a final de este año ya se pueden analizar las primeras escuelas conectadas en marcha.