internet. adiós a los camiones de basuras
S e imagina un frigorífico que encargue a la tienda la comida que falta?, ¿o unas zapatillas que registren en la nube a qué velocidad y cuánto corre cada semana ?. Es el Internet de las Cosas, que Envac quiere aplicar a las basuras con unos sensores que reconocen al usuario y facturan en función de los kilos que deposite
Dicen que si una persona se conecta a la Red, le cambia la vida. Pero si todas las cosas y objetos se conectan, es el mundo el que cambia. Imagínese qué pasaría si su cepillo de dientes le alertara de cualquier pequeña caries y pidiera por usted cita en el dentista. Es una de las posibles aplicaciones del Internet de las Cosas, que permite a los objetos ofrecer datos en tiempo real. Dicho de otro modo, se acerca la digitalización del mundo físico.
Si se aplica a las basuras, la compañía que implantó la recogida neumática de residuos en León en 1999, Envac, ha diseñado unas ‘bocas-contenedor’ con sensores que identifican al usuario y la fracción de basura que deposita. Con esos datos se factura sólo en función de su uso. El sistema neumático, que ya marcó hace 19 años una revolución en la recogida de residuos, arrancó para dar servicio al centro histórico de León y a un área densamente poblada de bares y restaurantes. La red de tubería, de 3,2 kilómetros de largo, termina en una central de recogida ubicada en La Lastra, que fue ideada específicamente para integrarse con los edificios colindantes.
En 2009, el sistema se amplió, añadiendo 180 nuevos buzones a los 75 existentes en las calles del Barrio Húmedo. La nueva red, de 2,5 kilómetros, también se conectó a la misma central de recogida, de modo que da servicio ya a 4.675 viviendas, el equivalente a cerca de 15.000 personas. La solución aportada por Envac para la recogida de residuos sólidos urbanos resolvió los problemas asociados a la gestión manual de las basuras, que en ocasiones se convertía en una tarea difícil en vías estrechas, donde existe poco espacio para la ubicación de contenedores y el tránsito de camiones de recogida tradicional.
En 2013 modernizaron el sistema de control y el consumo energético se redujo un 40%. Un nivel que se ha mantenido hasta la fecha, pero recogiendo el doble de residuos, 1.000 toneladas. En un paso más allá, Envac acaba de instalar por primera vez en el mundo un sistema capaz de determinar mediante el empleo de sensores la identidad del usuario, el tipo de fracción que se deposita en el buzón-contenedor y su peso. De esa manera, los ciudadanos pagarán por la recogida de residuos solo en función del uso que hagan. Lo ha probado en Noruega y lo expandirá al resto de ciudades.
Cada buzón lleva incorporado un lector para tarjetas de proximidad, de tal manera que el sistema identifica en tiempo real al usuario y contabiliza las veces que utiliza la recogida y el volumen de residuos que deposita. Esos datos se mandarían en tiempo real al Big Data del Ayuntamiento para proceder después a una facturación individualizada. «La evolución del sistema neumático hacia el modelo Smart City, que a su vez está soportado por el llamado Internet de las Cosas, supone la mayor revolución en siglos en la recogida de basuras de las ciudades, al permitir que se pueda tarifar a cada ciudadano en función del uso y de la cantidad de residuos que deposite en el sistema», asegura el presidente de Envac Iberia, Carlos Bernad. También subraya que los sistemas neumáticos se convertirán en receptores de datos relativos a la gestión de basuras por parte de los ciudadanos, de tal forma que las autoridades locales puedan planificar y modular mejor los recursos públicos disponibles.
Bernad cree que la gestión de los residuos en las ciudades ha sido hasta la fecha la gran olvidada en la planificación de los nuevos desarrollos. «De hecho, en la mayor parte de urbes se siguen recogiendo las basuras del mismo modo que en la Edad Media, con la única diferencia de que hemos sustituido los carros por los vehículos propulsados por gas o gasoil, pero hemos sido incapaces de eliminar los malos olores, los ruidos y la contaminación visual y energética». Subraya que la incorporación de la inteligencia artificial al sector transformará las ciudades, por la eliminación de los camiones de recogida y la facturación a cada vecino en función del volumen de residuos.