Laura Pinillas: el rostro leonés que traduce los secretos de la ciencia al lenguaje cotidiano
La trayectoria de la bióloga de Villablino es el reflejo de una nueva generación de científicas que son conscientes de que el conocimiento solo es verdaderamente útil cuando sale del laboratorio y llega al ciudadano de pie

Laura Pinillas es bióloga, especializada en reproducción, docente y divulgadora científica.
¿Por qué se nos arruga las manos al estar mucho tiempo en el agua? ¿Te salen más canas si te arrancas una? ¿El piercing para la migraña realmente funciona? Estas y otras cuestiones son habituales en las conversaciones diarias, puesto que, aunque son mundanas, muchas veces desconocemos la respuesta.
Mitos (algunos) y curiosidades científicas (otras) son parte del saber cotidiano que perfiles como el de Laura Pinillas se encargan cada día de desentrañar en pequeñas píldoras informativas en sus redes sociales. Esta leonesa procedente de Villablino es el reflejo de una nueva generación de científicas que entienden que el conocimiento solo es verdaderamente útil cuando sale del laboratorio y llega al ciudadano de a pie.
Formada como bióloga y con una especialización a través del máster de Biología y Tecnología de la Reproducción, ambos en la Universidad de Oviedo, su base académica es sólida y rigurosa. Durante sus años universitarios, la leonesa se sumergió en la complejidad de la microbiología, la genética y la fisiología, adquiriendo las herramientas necesarias para comprender los mecanismos invisibles que rigen nuestra existencia. Sin embargo, su verdadera vocación terminó de perfilarse al detectar una brecha creciente entre la comunidad científica y la sociedad, lo que la llevó a especializarse en los ámbitos de la docencia y la divulgación.

Curso de preparación para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU).
«Cuando estaba terminando el postgrado comencé a trabajar en una clínica de reproducción, donde había estado anteriormente con unas prácticas. Más adelante, coordiné un proyecto público para un Ayuntamiento, enmarcado en la Agenda 2030, sobre autoabastecimiento energético a través de aerotermia, paneles solares y minicentrales eléctricas. Dentro de esta iniciativa, me encargué también de la divulgación y asistí junto a la alcaldesa a un congreso para explicar el proyecto, entre otras actividades. La docencia siempre me ha gustado, pero no pensaba dedicarme desde al principio. Aunque el laboratorio me encantaba, dejé ese trabajo por la precariedad del sector. Dedicarse a la investigación en España es muy inestable porque la situación es una vergüenza. Ahora estoy trabajando en un instituto público y estoy muy contenta. Me tira el laboratorio porque me encanta, pero me he encontrado muy bien en la docencia. Además, llevo varios años siendo preparadora de la PAU y tengo un curso sobre ello para ayudar a los alumnos a preparar esta asignatura», explica Laura Pinillas.
Su pasión por comunicar la llevó a abrir su propio perfil de divulgación en junio de 2025. Aunque su proyecto comenzó con un hobby, pronto despegó y se hizo viral. «Tuve unos meses en los que iba a tener un parón y decidí buscar algo para hacer que me gustara y me llenara. Siempre había pensado en el tema de la divulgación en las redes, pero me daba mucha vergüenza y apuro. Yo al final soy de un pueblo y te conocen de toda la vida. No obstante, pensé que era algo que me podía gustar y tenía ganas de probar. Empecé sin expectativas y pensando que no saldría bien, pero llevo casi 7 meses y estoy encantada. No me arrepiento en absoluto», detalla la científica.
En este terreno, Pinillas ha logrado lo que muchos científicos veteranos consideran un reto imposible: captar la atención de miles de personas utilizando plataformas digitales como TikTok e Instagram bajo su marca personal. Más allá de sus títulos y su impacto en redes, existen curiosidades en su carrera que definen su estilo único como divulgadora. La leonesa es conocida por no tener miedo a tratar temas que otros consideran tabú o «poco elegantes» en la academia, como el análisis de las bacterias en los secadores de manos o la biología que explica una resaca.
«Al principio, evitaba meterme en temas polémicos. Mi primer vídeo fue sobre las mutaciones del cáncer en el ADN. Son temas en los que no me exponía demasiado. Más adelante, empecé a subir reels que podrían suscitar más debate y la gente empezó a meterse más conmigo, pero lo he llevado bien y no me afecta. Cuando cree la cuenta me prometí a mí misma que esto no me afectaría negativamente y si en algún momento me influía, lo dejaría. Tengo mis haters como todas las cuentas, pero no es muy exagerado. En Navidad hice una serie con cinco temas polémicos como la vacuna del covid o los premios Ídolo y a pesar de tener algún comentario negativo, fue una pequeña parte del total. He tenido mucha suerte en ese sentido porque la cuenta ha tenido muy buena acogida. Me escribe muchísima gente para felicitarme por el contenido y me atrevo a decir que nadie me dijo que cerrara la cuenta. El vídeo más polémico que he tenido fue uno en el que explicaba que cuando tienes la menstruación te duele el útero y no los ovarios como se tiende a pensar y algunos perfiles anónimos intentaron desacreditarme y me acusaron de desinformación. Sin embargo, tengo una comunidad muy positiva y mis propios seguidores me defienden muchísimo. Veo mucho apoyo, recibo comentarios positivos y no tengo nada malo que decir. Por ello, esto no me preocupa porque sé que lo que cuento está estudiado y probado. Aunque tengo mis conocimientos, debo leer mucho antes de hacer un guion», explica.
Su trabajo no se limita solo a la creación de contenido efímero, sino que ha desmentido bulos de salud y ha desentrañado fenómenos fisiológicos que todos experimentamos pero pocos comprenden. De forma analítica y, sobre todo, útil para el día ha pasado de explicar frente a la pizarra a convertirse en una consultora de referencia para divulgar la ciencia que hay detrás de un bostezo o fenómenos como la reproducción. Entre ellos, dormir con plantas, el frío que te enferma o los remedios mágicos para la resaca son algunos de los mitos que más han gustado a sus seguidores en su perfil de las redes sociales.
«Siempre he tratado el tema de los mitos porque son cosas muy cotidianas, pero que la gente desconoce e interesan mucho. La temática de la reproducción también fue un boom, aunque el vídeo estrella es el reel de la polinización del higo silvestre. Me sorprendió porque gustó mucho y creo que tengo vídeos más cercanos. Respecto a la curiosidad científica que más me ha llamado la atención, es cuando se nos arrugan los dedos por pasar mucho tiempo en el agua. Me escribió mucha gente cuando subí el vídeo y, además, fue de los primeros reels que publiqué. El miedo a las arañas también es otra curiosidad evolutiva. En el pasado era una cuestión de supervivencia y ese reparo o rechazo a estos animales viene de ahí», señala.
En un mundo de fake news y consejos de salud peligrosos, la labor de perfiles como el de Laura es más imprescindible que nunca. Una tarea que conlleva una importante responsabilidad. «La gente ve un reel por ejemplo de que el agua deshidrata y llama mucho la atención porque da morbo. Los usuarios siempre van a lo más raro y polémico. En muchos casos, la ciencia se explica con cosas muy sencillas. Lo que más me cuesta es enfocar el vídeo para que la gente se quede a verlo y no me penalicen. No te puedes pasar de un minuto y medio porque ya se considera vídeo largo y el algoritmo no lo considera igual. Tampoco se pueden usar ciertas palabras como matar o morir porque la red social las etiqueta como ofensivas, pero no siempre se pueden evitar a la hora de explicar ciertos temas. Algo que sucede también con el alcohol. Me desconcierta el algoritmo muchas veces. En ocasiones pienso que un vídeo va a funcionar y no es así, pero también sucede al contrario. Llevo muy poco tiempo y creo que iré aprendiendo con la experiencia, pero otros creadores me han comentado que les sigue sucediendo. Toco temáticas muy diversas, desde algo del cuerpo humano hasta un animal curioso. Me muevo por los temas que me interesan y creo que pueden ser útiles para la gente. Mi último reel fue sobre virus y bacterias que creo que es muy necesario porque hay un consumo excesivo de antibióticos», explica.
Además, su orgullo por sus raíces leonesas es una constante en su discurso, una muestra de que no hace falta estar en un gran centro de investigación para tener una voz global. Para la científica, este éxito ha sido «inesperado» y reconoce no «ser consciente de todos los seguidores» que tiene porque es «inimaginable». «No es algo negativo porque me encanta, pero también abruma. No abrí la cuenta con ese fin. Soy una persona muy curiosa. Voy por la calle y se me ocurren muchas ideas. Estoy muy agradecida porque la gente se interese. La ciencia tiene que gustar. Creo que hasta ahora se enseñaba mal. El contenido que se mueve en redes sociales es muy superficial y las curiosidades y la ciencia deben tener cabida porque es necesario que la gente entienda las cosas básicas de la vida. Considero que durante nuestro tiempo libre no solo debemos dedicar tiempo a ver vídeos de entretenimiento, aunque al algoritmo premia este tipo de contenido. Debe haber un hueco en las redes sociales para enseñar», concluye.