Moving Robots, la consultora leonesa que conquista el mercado internacional de la automatización logística
Nacida en León pero con proyección internacional, la consultora Moving Robots asesora a la industria global en la automatización de almacenes y la mejora de la intralogística mediante la implantación de robótica móvil

Foto de equipo de Moving Robots en el evento ARIS 2025.
Desde León, dos leoneses han revolucionado el mundo de la robótica móvil con Moving Robots, una consultora especializada en asesoramiento para la automatización de almacenes, la optimización de planes de producción y la mejora de la intralogística. Aunque la firma se fundó en el año 2019 de la mano de Javier Miguélez —referente en el sector y exdirector de desarrollo de negocio de ASTI—, la incorporación de Eva Santamarta como CEO al proyecto puso la semilla definitiva para su consolidación.
“Javier y yo nos conocimos en una compañía en Burgos allá por el año 2017. Él era el director comercial y me contrató como miembro de su equipo. Ambos habíamos estudiado en la Universidad de León e incluso ido al mismo instituto. Tras una etapa colaborando juntos, en 2019 él dejó esa firma y comenzó a ejercer como consultor para compañías del sector que buscaban crecer y mejorar su desarrollo técnico y de negocio. Yo continué allí hasta que pedí una excedencia. Empezamos colaborando en un proyecto puntual, fueron surgiendo más y en 2022 formalizamos la sociedad. Nacimos de haber compartido trabajo previo, de dar el paso fuera y de detectar una necesidad clara en el mercado. En el día a día vemos que la robótica móvil es una tecnología que avanza muy rápido y cada vez surgen más proveedores. Cuantas más opciones hay, más difícil resulta decidir por miedo a equivocarse, y ahí es donde intervenimos. Ya no actuamos como comerciales que venden una única marca o producto, sino que guiamos desde un enfoque agnóstico e independiente. De todos los equipos que existen, identificamos cuál se adapta mejor a cada caso. Ese es nuestro valor”, explica Eva Santamarta.
Aunque ambos han vivido fuera, se sienten “muy arraigados a la tierra”, por lo que decidieron constituir la sede en la provincia. “El COVID trajo la parte positiva de que las empresas abrieron la mente al teletrabajo, algo que antes era infrecuente. Tenemos oficina en Burgos porque la Fundación Caja de Burgos nos ha cedido un espacio, pero en la rutina diaria Javier puede estar en León, Madrid, Barcelona o en cualquier parte del mundo. Nos sentimos orgullosos de llevar nuestras raíces allá donde vamos. Cuando acudimos a ferias vestimos una sudadera con nuestro nombre, el logo de Moving Robots y un texto detrás que dice: «Orgullosos de que nuestros headquarters estén en León, España». Nos satisface tributar aquí. Al internacionalizarte sufres el inconveniente de no tener un gran aeropuerto al lado, pero compensa por la calidad de vida. Hay que intentarlo. A muchos ingenieros industriales nos ha tocado salir para tener la primera experiencia profesional, pero somos varios los que intentamos volver a las ciudades de origen para generar negocio y llevar el nombre de León lo más lejos posible”, recuerda.

La CEO de Moving Robots Eva Santamarta durante una charla.
La internacionalización —galardonada en los premios Pyme del Año de la Cámara de Comercio de León, la Cámara de Comercio de España, Diario de León y Banco Santander— es una de las señas de identidad de Moving Robots, aunque para lograrlo han tenido que superar importantes desafíos. “A nivel tecnológico nuestro trabajo no requiere más que un ordenador, una silla y las reuniones. En el apartado logístico supone frecuentes desplazamientos. Creemos que la presencia física con los clientes es clave. A veces comenzamos trabajando en España para una firma, después vamos a su fábrica en Alemania, luego a Portugal... Y así, a través de una matriz, hemos llegado a filiales en el extranjero. El reto principal no es el técnico, sino darnos a conocer fuera de nuestras fronteras. Javier hizo algo muy acertado cuando empezó a ejercer de forma autónoma: proyectar una marca personal sólida en LinkedIn. Cuando Coca-Cola nos contactó desde Bélgica, fue porque vieron su perfil y apreciaron a un profesional con profundo conocimiento en la materia. Hemos operado en Israel, Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, Suecia... Nos lo permite el hecho de que nos gusta viajar, conocer otras culturas y hablamos varios idiomas”, cuenta la CEO.
Para consolidar su firma no bastaba con acumular experiencia, sino saber cómo aplicarla. Para ello, defienden una consultoría basada en la neutralidad comercial. “Al ser un mercado emergente que crece con tanta fuerza, existe mucha competencia y marcas nuevas, por lo que es difícil disponer de todo el criterio para elegir con tranquilidad. Hoy en día las industrias no suelen tener en plantilla un perfil especializado en robótica móvil o automatización; normalmente lo asumen los responsables de operaciones, logística o planta. Ellos poseen una visión global de las instalaciones, pero no entran en tanto detalle. Necesitan a alguien con perspectiva amplia que les guíe. Cualquier proveedor que llegue tendrá un abanico de soluciones limitado e intentará encajar una opción basada en su propio hardware. De esa manera, el cliente acaba adaptándose a la solución del fabricante, aunque no sea la óptima. Nosotros aportamos otro enfoque. Aclaramos que seguramente haya que hacer ajustes en la planta, porque automatizar no consiste en llegar y no tocar nada. Diseñamos la solución al completo y valoramos si es realmente necesaria. Lo hacemos con criterio y estrategia, no por seguir una tendencia o cumplir un objetivo sin el análisis de un experto”, expone.
Uno de los parámetros clave para decidir la conveniencia de automatizar es la rentabilidad, y en la consultora lo tienen claro: “Cuando una fábrica opera a tres turnos y cuenta con tareas muy repetitivas, el proceso es fácilmente asumible por un robot móvil”. Además de la carga horaria, existe un factor crítico últimamente: los altos índices de absentismo, especialmente en el ámbito logístico. “De repente falta personal y se dificulta sacar la producción porque las plantillas rotan mucho en ciertas áreas. Esa inestabilidad genera pérdidas al no poder mover todo el volumen necesario. También ocurre con cargas complejas de manipular que, con medios convencionales, pueden sufrir daños o generar riesgos. Una solución automatizada resulta mucho más segura”, afirma la leonesa.
No obstante, son precavidos y recuerdan que el primer error consiste en “no analizar si realmente debe automatizarse ese punto o si es correcto tal como está”, siendo el segundo paso “determinar qué aspectos hay que acondicionar previamente”. “Saltarse eso complica el proyecto después. En lugar de forzar que la máquina se ocupe de todo, a veces conviene adaptar los procesos con carácter previo. Nosotros diseñamos la solución, la compartimos con los proveedores, acordamos los riesgos y alcanzamos un consenso. Cuando el cliente acepta la propuesta de un integrador, llega la fase de ejecución. En esa etapa supervisamos de cerca a los suministradores sabiendo a qué se han comprometido, lo que aporta total tranquilidad”, señala Santamarta.

Foto de equipo de Moving Robots en Logistics and Automation Madrid 2025.
En cuanto a los sectores, la automoción “siempre ha liderado la vanguardia en tecnología y costes”, aunque cada industria “plantea retos diferentes con soluciones aplicables entre sí”. Por otro lado, la sostenibilidad es otro pilar central en la optimización de procesos, un hito que logran mediante la planificación de tareas: “La robótica móvil sustituye a maquinaria manual cuyo consumo presenta picos más elevados. Cuando las conducen personas, se acelera y frena de forma más inestable. En el robot todo está programado y optimizado. La transición de máquinas diésel a equipos eléctricos supone un ahorro directo y un avance claro en sostenibilidad”.
A pesar de los continuos cambios del sector, la irrupción de la IA es uno de los fenómenos que más expectativa genera. Sin embargo, los leoneses consideran que aún resta camino por recorrer. “Existe mucho ruido alrededor de las tecnologías avanzadas que se están desarrollando. Como consultores, cuando visitamos a un cliente industrial que necesita resolver la operativa diaria, buscamos soluciones robustas y muy contrastadas. Llegará un momento en el que los robots tomen decisiones de forma autónoma, pero si se exige poner una planta a rendir a un ritmo determinado, somos más conservadores. Habrá que ir probando avances, pero entendiendo que se trata de proyectos piloto y ajustando las expectativas. Hoy por hoy no estamos en ese punto. Cuando te metes en fábrica y la producción tiene que salir sí o sí, hay que recurrir a tecnología probada que responda a las exigencias reales, no a algo que solo funcione en un laboratorio o showroom. Vamos con pies de plomo para asegurar que la industria no se detenga”, concluyen.