«Off Road»
La version 4x4 del Yeti adopta la tracción total mediante un embrague multidisco Haldex, que no cuenta con reductora aunque sí con un efectivo control de descenso que el fabricante anuncia como off road y que se muestra singularmente efectivo cuando de acelerar sobre superficies deslizantes se trata.
Aunque nuestro protagonista, y la generalidad de la gama Yeti, orienta su dinámica hacia el asfalto más que al puro todoterreno, pueden abordarse con garantías recorridos fuera de carretera, siempre que el terreno no esté muy bacheado ni con pendientes imposibles . Si hay barro o nieve, a nadie se le oculta que las ventajas de un 4x4 frente a un simple tracción delantera, son innegables, por mucho que los neumáticos de asfalto limiten las posibilidades. Tampoco olvidemos que se trata de un todocamino , nunca de un TT en toda regla.
En condiciones normales de adherencia, el sistema trabaja como un «todo delante» (el 96% del par sobre las ruedas delanteras), mientras que si se producen deslizamientos del tren delantero, el ingenio es capaz de mandar hasta el 90% de la fuerza a las ruedas traseras.
El sistema off road de ayuda en pendientes, que se conecta pulsando un botón del salpicadero, mantiene una velocidad constante (entre 2 y 30 Km/h.) en descensos pronunciados y funciona con las tres primeras marchas o con la marcha atrás. El dispositivo actúa incluso en punto muerto o si el conductor pisa el embrague por error, evitando así que el coche se dispare inopinadamente; en ambos casos, la velocidad de descenso nunca superará los 4 Km/h.