Diario de León

Nürburgring ha inspirado a Opel en su nueva referencia de segmento

Corsa OPC. Tras el «infierno verde»

Medio millar de unidades a partir del verano y con un precio aún por determinar. El Corsa OPC «Nwürburgring Edition» hará saltar las alarmas de la satisfacción entre los incondic

Publicado por
javier fernández
León

Creado:

Actualizado:

De carreras. Chasis Bilstein, frenos Brembo, diferencial autoblocante… 210 CV. Opel no se ha parado en barras a la hora de rendir tributo al escenario de los escenarios, al Infierno Verde... en clave de «utilitario» (¿) con pretensiones de ponérselo difícil a más de un supuesto deportivo de élite.

Toda una declaración de intenciones que el fabricante europeo de GM pone sobre la mesa. Eso, y casi una veintena de caballos suplementarios (18, para ser exactos) sobre la versión «normal» del Corsita OPC, hasta alcanzar los 210 nürburgrines para 1.307 kilos de romana y 25,5 metros/kilo de par —ampliables a 28,6 por obra y gracia del overboost—.

Consecuencia: 6,8 segundos en aceleración de cero a cien y 230 por hora de punta, merced al nuevo mapa de gestión electrónica del tetracilíndrico multiválvulas turboalimentado, que cubica 1.6 litros. Para civilizar la caballería o, por mejor decir, para transmitir sin sobresaltos la potencia al eje motriz —el delantero— el conductor —convertido en ocasional piloto— contará con la inestimable ayuda de un diferencial autoblocante multi disco mecánico —nada de ayudas electrónicas aquí— que, como el lector tampoco ignorará, reduce el deslizamiento de las ruedas cuando las fuerzas laterales son elevadas cuando, por ejemplo, se acelera a tope a la salida de las curvas o sobre piso con diferentes cambios de agarre.

También Opel ha hecho una puesta a punto especial en el chasis del tope de gama Corsa: muelles y amortiguadores de mayor tarado, altura de caja rebajada en 20 milímetros —aunque las llantas de 18 pulgadas enmascaren ese rebaje— y los neumáticos 225/35 aplomen tanto como cabe suponer el comportamiento dinámico del coche que, eso también, controla deportivamente los algoritmos de las asistencias electrónicas: ABS, el Control de Estabilidad y Tracción se han recalibrado para que no se muestren excesivamente intrusitos en conducción deportiva.

Eso, por no hablar del doble sistema de escape rediseñado, por el que se sustituye ahora el monoescape central del Corsa OPC «nornal» y que, a más de prestaciones, propicia una musicalidad acorde con la filosofía general de un Corsa que, empapado de tradición, rinde culto al célebre trazado de Eifel.

tracking