Diario de León

LANCIA VOYAGER

Refuerzo de gama

Dos nuevas versiones, «Platinum» y «Silver» vienen a reforzar la gama. Conserva el apellido (Voyager) y cambia el nombre (Lancia). El «padre» de todos los monovolúmenes, se mantiene fiel a una filosofía que marcó una época como Chrysler y que, ahora, rompe moldes al abrigo de Lancia. La versión «Silver» arranca con unos competitivos 34.750 euros.

El Lancia Voyager gana en equipamiento y empaque estético.

El Lancia Voyager gana en equipamiento y empaque estético.

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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Herencia obliga. Versatilidad y espacio, trufados en adopción transalpina continúan marcando la trayectoria del monovolumen por antonomasia: el Voyager sigue conservando su tradicional condición de familiar-familiar adereza con una evidente mejora en su presentación estética, con un enfoque más lujoso merced a un completo equipamiento de serie.

Consecuencia: el Voyager sigue manifestándose como una de las mejores opciones de compra si lo que se quiere es disponer de 7 plazas, en configuración 2-2-3 (tipo autobús) que, dicho sea de paso, encantará a los niños y permitirá a los padres disponer de una excelente modularidad en un panorámico habitáculo gracias al ingenioso sistema «Stow´n Go» que permite plegar y escamotear bajo el piso del coche las butacas que no se usan en un momento determinado, disponiendo así de una generosa superficie plana y, cuando se usan, disponer también de unos huecos adicionales bajo los asientos para guardar objetos.

Eso, por no hablar de un maletero más que aceptable cuando se utilizan las siete plazas (510 litros), característica nada habitual en este tipo de realizaciones.

Y la guinda: puertas laterales correderas de accionamiento eléctrico, como el portón trasero.

Ahora, Lancia amplía la gama del Voyager con dos nuevos acabados: Platinum, con la dotación de serie más completa de su segmento y Silver, el escalón de acceso a la gama, que parte con un competitivo precio de 34.750 euros para las familias numerosas.

Ambos acabados están disponibles con el tetracilíndrico turbodiésel de rampa común, que cubica 2.8 litros y rinde 163 CV, unido al cambio automático de 6 marchas.

El tope de gama Platinum se distingue exteriormente por las llantas de 17 pulgadas, los faros de xenón y los retrovisores exteriores cromados, terminación que también se adopta en las barras de techo.

Mientras el interior destaca por unos asientos cuya tapicería combina la piel negra con el tejido Alcántara, además de estar dotados de regulación eléctrica y calefacción.

La palanca de cambios está revestida en piel, al igual que el volante que, además, dispone de mandos para el sistema de audio.

Un equipamiento de serie que se complementa con un amplio paquete (hasta 40 aplicaciones) de seguridad activa y pasiva: ESC, seis airbag, control de crucero, faros antiniebla y detector de «ángulo muerto».

Un equipamiento de altos vuelos que se redondea con la regulación eléctrica, y con memoria, del conjunto de pedales, el climatizador automático trizona, además del sistema de apertura/cierre y arranque del coche sin llave.

Otro elemento diferenciador de esta nueva versión de la gama Voyager, es el sistema entretenimiento trasero: reproductor de DVD, con doble pantalla para los ocupantes de la segunda y tercera fila, capaz de reproducir dos soportes multimedia diferentes al mismo tiempo y en ambas pantallas de 9 pulgadas, abatibles en la consola del techo y que están dotadas de mando a distancia y auriculares inalámbricos de dos canales.

En suma, que el Voyager sigue fiel a su histórica filosofía de versatilidad familiar, aderezada ahora con elementos altos de gama.

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