opel insignia
El listón... más alto
Renovación de carrocería y diseño interior. Nueva imagen, calidad mecánica y en terminaciones interiores. Opel continúa «confiando ciegamente» en uno de sus productos de referencia, cuya puesta al día eleva aún más el listón. Sus precios arrancan en 25.875 y llegan hasta los 49.115 euros.

Generosa pantalla táctil y renovada organización de los mandos.
Más Insignia. Opel da una nueva vuelta de tuerca a la gama de su buque... Insignia, que recibe modificaciones estéticas —tam-bién en el interior— y, sobre todo, innovadoras mecánicas y vanguardistas aplicaciones de info/entretenimiento con pantalla táctil.
Es verdad que sólo unas pinceladas exteriores distinguen al renovado Insignia de su antecesor, aunque también lo es que desde su aparición en 2008 —como sustituto del Vectra— el buque ha acabado por convertirse en todo un referente en los catálogos de la marca y, por ende, en la generalidad de un segmento que viene conociendo alguna de las más enjundiosas realizaciones del panorama europeo.
Opel mantiene las tres carrocerías en la actualizada gama del Insignia (4 y 5 puertas y familiar Sports Tourer) aunque moderniza sensiblemente una imagen ya que ya venía contando con el beneplácito de una «fidelizada» clientela a la que continúa resultando fácil encontrar «su coche», habida cuenta el amplio abanico de combinaciones en acabados, motorizaciones, cambios manuales o automáticos, tracción delantera y total y hasta con la posibilidad del «carrerista» OPC.
La nueva consola central, con pantalla táctil de 8 pulgadas y posibilidad de manejo con el nuevo mando «Touchpad», desde los mandos en el volante o por control de voz (entre 550 y 1.100 euros), preside un interior más refinado y mejor acabado que en el antecesor —que tampoco era «manco»—, con la ventaja añadida de que ahora se han suprimido —por optimización— infinidad de mandos que hacían algo farragoso el manejo de los diversos controles.
Justo debajo de la pantalla táctil se montan unos nuevos botones táctiles para el control de la climatización y también el conductor puede configurar a voluntad el velocímetro.
En el plano dinámico, aún contando con el mismo chasis, se han optimizado las suspensiones, la dirección y el coeficiente aerodinámico, que ahora se cifra en un Cx de 0,25 (la berlina). Se mantiene la posibilidad de elegir el chasis «FlexRide», con varios modos de uso —por firmeza de tarados— y, eso también, el Insignia sigue haciendo gala de una cumplida romana: entre 1613 y 1.788 kilos, según versiones.
Claro que donde sí que la puesta al día resulta más perceptible, es el capítulo motorístico; tanto por la llegada del nuevo gasolina turbo de inyección directa (250 CV) como, y sobre todo, por el turbodiésel de 140 CV, que se conforma con sólo 3,7 litros de consumo medio por cada centenar de kilómetros y unas emisiones de 99 g/km de CO2.
En realidad, Opel ha revisado al alza la cinco «ofertas» del turbodiésel 2.0 CDTI, que ahora cuenta con 120 CV para la versión de acceso, 130 CV exclusivamente combinado con la caja de cambios automática, 140 CV unido al mayor número de acabados de la renovada gama Insignia, 160 CV con el que puede elegirse la tracción total o el cambio automático y los 195 CV del techo de gama exclusivamente destinado a la versión Sportive.
En definitiva, que la rama europea de GM -Opel- mantiene para su buque... Insignia unas excelentes condiciones crematísticas, un muy caro ni muy barato —un justo termino medio—, además de elevar considerablemente el listón en equipamiento y calidad general de un modelo que tiene suficientes argumentos como para gustar en un amplio espectro comercial.