Prototipo para un centenario...
Explora la herencia estilística de la marca y adelanta futuros modelos. Alfieri, el nombre de uno de los creadores de la marca del «Tridente», nomina también un prototipo de concepto con el que el fabricante desvela sus nuevas experiencias estéticas.

Apasionante... y realista. El prototipo explica mucho del ADN del diseño de los futuros Maserati. De hecho, el Alfieri se ha creado para abrir las puertas al futuro de la marca.
Haciendo gala de un espectacular diseño, el Alfieri toma el nombre del más eminente de los hermanos Maserati, genio de la ingeniería y fundador de los talleres «Officine Alfieri Maserati» en Bolonia hace ahora cien años.
Creado gracias a un pequeño grupo de jóvenes diseñadores bajo la dirección de Marco Tencone, incluidos en el equipo del Centro Stile Maserati de Turín que lidera Lorenzo Ramaciotti, el prototipo viene a representar la esencia de la marca: un elegante coupé 2+2 «a la italiana», a imagen y semejanza del célebre 3500 GT de 1957, el 5000 GT de 1959 o el Indy de 1969.
Eso sí, el concepto Allfieri, que aspira a convertirse en realidad, es mucho más deportivo que el actual Gran Turismo, cuyas proporciones muy bien podrían anticipar —de hecho anticipan— un futuro modelo Gran Sport y vienen a demostrar las intenciones estilísticas de la marca para un próximo futuro: «Maserati no cambia. Maserati siempre es Maserati», afirma Ramaciotti.
El proceso de diseño, que ya comenzase el verano pasado para, empezando «de cero», conmemorar el cien aniversario de la marca, está inspirado en uno de los automóviles más fascinantes de todos los tiempos: el Maserati A6 GCS dibujado por Pininfarina en 1954. Más que un coche de carreras único para gentleman drivers, el A6 GCS acabó por convertirse en una auténtica obra maestra del diseño.
También fue el último automóvil diseñado por Pininfarina para Maserati antes de su vuelta al «Tridente» en los primeros años del actual siglo XXI con el Quattroporte y el Gran Turismo; singular y sencillamente impresionante por sus proporciones y características estéticas: un minúsculo habitáculo, casi apoyado sobre las ruedas traseras, su capó «infinito» y los generosos pasos de rueda que acaban por coincidir con la zaga del coche; un estilismo que ha contribuido a crear un auténtico icono del diseño automovilístico.
A6 por «Alfieri 6 cilindros», G por «Ghisa» (hierro fundido), C por «Corsa» (carrera) y S por «Sport» (deportivo, capó alargado y habitáculo casi sobre el tren trasero).
En suma, que el prototipo Alfieri se convierte así en mucho más que una «simple» interpretación futurista del A6 GCS: frontal largo y bajo como evolución estilística de los actuales Maserati, calandra con aletas verticales cóncavas, como «suspendidas» en el aire, luces diurnas «lineales» y conectadas por una brillante línea decorativa con —eso también— el icónico Tridente en el centro. Eso, por no hablar de los faros, cuyos elementos led de bi-xenón adoptan una característica pestaña en su interior, la misma que se repite en los dobles terminales del escape.
Y el remate: grupos ópticos traseros tridimensionales, con elementos rojos exteriores y otro blanco en el interior, creando un singular efecto racing en la zaga del vehículo.