En los 70, la crisis de petróleo

Aquel telón de fondo propiciaría la llegada de mecánicas que recortaban significativamente sus consumos. Una decena de ingenieros de Audi se decantarían por la bomba de inyección -émbolos axiales- regulada electrónicamente; aquella «preinyección» propiciaba una combustión más suave y una menor acústica. Se había dado el primer paso en la optimización de los motores diésel, hasta entonces tan poco agradables de conducir.
1989 (2.5 TDI)
Sobre la «alfombra roja» del Salón de Francfort debutaba el primer Audi TDI; aquel cinco cilindros en línea (120 CV y 27,0 metros/kilo de par) inauguraba toda una era… aunque «quizá» no se supiese entonces: 200 por hora de punta y 5,7 litros de consumo medio, todo un logro en su momento. En 1994, el cinco cilindros, con una nueva bomba de émbolos radiales, catalizador de oxidación y recirculación de gases de escape, montado en el A6, subía su potencia hasta los 140 CV.
1991 (1.9 TDI VTG)
Los TDI desembarcan en el segmento medio: 4 cilindros en el Audi 80 (90 CV y 18,9 metros/kilo de par). Cuatro años después, merced al turbocompresor de geometría variable (VTG), el A4 TDI alcanzaba los 110 CV.
1997 (V6 TDI)
Llega el primer turbodiésel de 6 cilindros en V, con culata de cuatro válvulas por cilindro; aquel 2.5 litros alcanzaba los 150 CV y entregaba 31,6 metros/kilo de par, cuya bomba de inyección generaba hasta 1.850 bares de presión. Aquel V6 TDII se montaría en el A4, A6 y A8 (180 CV).
1999 (V8 TDI)
Con cuatro árboles de levas en cabeza, 32 válvulas, dos turbocompresores VTG y 3.3 litros de cilindrada, aquel primer V8 TDI lo montaba Audi en el A8 y el sistema de rampa común inyectaba el gasóleo a 1.350 bares de presión: 225 CV; 48,6 metros/kilo de par y 242 por hora de punta.
2001 (1.2 TDI)
El compacto cinco puertas A2 1.2 TDI firmaba 2,9 litros de consumo medio (81 g/km de CO2). El tricilíndrico de dos válvulas, utilizaba sistema inyector-bomba (2.050 bares) y turbo «variable» VTG, una tecnología del Grupo VW que Audi adoptaba un año antes. El A2 1.2 TDI sigue siendo el cinco puertas con un consumo más bajo del mundo: 3,0 litros de media.
2004 (3.0 V6 TDI)
Pionero de la nueva familia motorística «en V»: bancada a 90º grados, 90 milímetros entre cilindros y cadena de distribución; inyectores piezoeléctricos (minúsculas «inyecciones» escalonadas), nuevo filtro de partículas diésel y menor rumorosidad. Profusamente utilizado por el fabricante, se lanzó en versiones de 204, 224 y 233 CV. En 2009 se presentó la segunda generación.
2008 (V12 TDI)
El doce cilindros, que debutó en el Q7, supuso la coronación de la tecnología TDI: 2.000 bares de presión «common rail», biturbo TVG y ángulo de 60º grados entre cilindros. Los 6.0 litros rendían 500 CV y permitían al Q7 acelerar de cero a cien en 5,5 segundos, con 250 por hora de «autolimitada» punta.
2009 (3.0 TDI «clean diésel»)
Las cada vez más restrictivas normas medioambientales propiciaron la llegada de la tecnología «clean»: fina pulverización de combustible (reducción de emisiones), catalizador SCR (reducción de óxidos de nitrógeno) y aditivo acuoso «AdBlue» que, al contacto con los gases de escape calientes, reacciona con los óxidos de nitrógeno produciendo agua y nitrógeno. En 2013 se optimizaría la técnica con la adopción de un catalizador secundario de reducción selectiva («Ammonia Slip Catalyst, ASC») que se encarga de transformar las moléculas de amoniaco restantes que puedan generarse con elevadazas cargas de funcionamiento del motor.