Maybach. la herencia
De vagón de ferrocarril a berlina de lujo… Pullman. El segundo modelo Mercedes-Maybach asume «con naturalidad» el primado del segmento «de representación»… asientos en disposición enfrentada detrás del panel separador, en la más pura tradición de la marca.

Cincuenta años desde la aparición del «Pullman» MB 600, una herencia que hoy retoma el Maybach.
Continuador… por herencia. Seis metros y medio (uno más que el Clase S). La credencial por excelencia del fabricante Maybach; singularidad de carácter —y dimensiones— en el nuevo Mercedes-MaybachPullman, hasta configurar un auténtico salón noble , de dimensiones tan generosas en las plazas traseras como sus 4,4 metros de batalla y 1,6 de altura al techo; berlina para chófer… a partir de medio millón de euros.
Como es habitual en los Pullman, los cuatro pasajeros pueden tomar asiento en posición enfrentada por detrás del panel separador escamoteable eléctricamente.
Desde los albores de la automoción, numerosos jefes de estado, monarcas y personalidades de todo el mundo han utilizado para sus desplazamientos oficiales berlinas de Mercedes-Benz con el distintito «Pullman», cuya última realización conjuga una generosa habitabilidad e innovadoras condiciones técnicas, como es el caso del motor V12 biturbo, de 6 litros de cilindrada, rinde 530 CV y entrega un par de 83,6 metros/kilos a partir de sólo 1.900 vueltas.
Fabricados por la estadounidense «Pullman Palace Car Company», en sus orígenes la designación «Pullman» se refería a vagones de ferrocarril con un lujoso equipamiento interior. Una denominación que muy pronto adoptarían los fabricantes de automóviles (Mercedes-Benz especialmente) con una fórmula que aún sigue en vigor: batalla extremadamente larga y un habitáculo de generosas dimensiones. Hace ya medio siglo, el compartimento posterior también contaba con panel separador y con cuatro asientos individuales enfrentados.
Con, actualmente, una exquisita cinemática de ajuste: el respaldo se ajusta por separado, con lo que el espacio para los pies y el punto de referencia del asiento permanecen invariables; incluso el ajuste combinado de longitud e inclinación permite regular separadamente la banqueta.
También las generosas puertas traseras, y la posición más retrasada de los asientos, propician un acceso singularmente cómodo a la zona trasera del habitáculo.