Golf Alltrack. ‘Totalitario’…
Volkswagen propone una versión ‘todo uso’ del célebre superventas. Lo que le faltaba… al Golf: ‘vestimenta’ familiar con tracción total 4Motion. Cinco modos de conducción y potencias entre 110 y 184 CV. Su tarifa arranca en 31.540 euros.

El nuevo Golf Alltrack aporta un interesante punto todocamino a la gama del superventas.
Variación… total. La arquitectura Variant, devenida ahora en Alltrack en la secular vestimenta del Golf, la declina Volkswagen en una novedosa oferta para utilización off road combinada, por descontado, con sus ya contrastadas maneras en asfalto.
El caso es que se trata de algo más que una simple variante familiar del Golf que, eso también, hereda la filosofía de la versión homónima en los catálogos de la anterior generación del Passat (que tendrá continuidad en la nueva entrega del modelo medio-alto); así que, nos encontramos aquí con 4,58 metros de coche (un par de centímetros suplementarios que un Golf Variant normal ) algo más alto y, desde luego, con mayor distancia libre al suelo: 35 milímetros para, como fácilmente puede suponerse, afrontar con garantías las excursiones fuera del asfalto.
Todas las versiones Golf Alltrack montan la tracción integral 4Motion, con la quinta generación del embrague central Haldex, a la vez que sus modos de conducción ‘Off-Road’ optimizan el funcionamiento del ABS, del acelerador y, fundamentalmente, del control de descensos en bajas muy pronunciadas —regula la velocidad mínima de cada rueda—.
El sistema 4Motion primará siempre la tracción delantera, salvo que alguna rueda pierda adherencia, entonces el par motor se transmitirá al tren posterior. También la disposición adicional del autoblocante EDS permitirá seguir rodando incluso con una rueda «en el aire».
En el plano estético-práctico, las protecciones inferiores de la carrocería, las estriberas en aluminio, los refuerzos negros en los pasos de rueda y las llantas específicas (17 pulgadas), personalizan al Golf Alltrack, que no renuncia a unos panorámicos 605 litros de capacidad en un maletero que acaba por revindicar la condición de coche práctico.
También de calidad y solidez con, además, un equipamiento tan completo como que ofrece un amplio elenco de elementos: tren de rodaje para carreteras en mal estado, navegador, asientos con tapizado específico y hasta un paquete especial de lanzamiento —gratis— en el que se incluye el techo panorámico, faros bixenón plus autodireccionables e iluminación diurna de led, park pilot delantero y trasero y retrovisores exteriores de accionamiento eléctrico.
El estudiado escalonamiento motorístico incluye cuatro mecánicas: el gasolina 1.8 TSI (180 CV) y tres turbodiésel que arrancan con le 1.6 TDI de 110 CV y abrochan con el 2.0 TDI en versiones de 150 y 184 CV.
Los dos motores más potentes se unen al cambio automático secuencial DSG, que se ofrece opcionalmente en los demás motores.
La tarifa de gama oscila entre los 31.540 euros del gasolina 1.8 TSI y los 36.710 euros del más potente TDI de 184 CV.
Paralelamente a la llegada del Golf Alltrack, también desembarcan el Golf Variant GTD, se diría un ‘un gasóleo GTI’ (2.0 TDI de 184 CV), con cambio manual y tracción delantera (7,9 segundos de cero a cien y 4,4 litros de consumo medio) y el Variant R, cuya mecánica 2.0 TSI alcanza los 300 CV, se une al cambio DSG y a la tracción 4x4, y puede presumir de clava el crono en 5,1 segundos en el sprint de cero a cien.