917 K. Evocador…
«Estos vehículos han escrito la historia del automovilismo deportivo». (Jens Walther, «Porsche Motorsport North America»).

Mucho han cambiado las cosas, y los puestos de pilotaje, desde que Rodríguez y Oliver ganasen, a bordo del 917 K ‘cola corta’, los 1.000 Kilómetros de Spa en 1971; la magia… continúa.
Mágico… fidelísimo. Pocas siluetas -excepción hecha del nueveonce … ¡por descontado!- representan tanto el espíritu de carreras en la historia de Porsche: de 24 en 24… Heures , de Le Mans a Daytona; de 1.000 en 1.000… Kilómetros, de Nürburgring a Spa-Francorchamps; y de ahí… ‘al reposo del guerrero’ en las salas del museo y en los talleres (‘laboratorio’ ) de restauración que mantiene la marca.
Y, de cuando en vez, de nuevo en la pista; como este pasado fin de semana en la «Rennsport Reunion», sobre el trazado californiano de Laguna Seca, bajo los auspicios de «Porsche Motorsport North America», que puede presumir de firmar la impecable restauración del 917 K vencedor (nº 21, Rodríguez-Oliver) en los 1.000 Kilómetros de Spa en 1971, y en Watkins Glen, antes de ‘recalar’ en el museo de Zuffenhausen y de volver a pintarlo (2009) con los famosos colores de «Gulf» para su exhibición al público.
En 2012, «Porsche Motorsport North America» se encargaría de restaurarlo, dejarlo tal como estaba en 1971 y, lo mejor, devolverlo a su ‘elemento natural’ … la pista de carreras, para su participación en competiciones históricas.
Tarea en la que su utilizaron infinidad de recursos: desde los archivos del Museo Porsche, y su amplia colección documental, hasta consultas con testigos de la época y, por supuesto, contando con la dilatada experiencia de los empleados más veteranos de la marca, protagonistas en su momento y hoy ya retirados.
Mantener este bagaje, y transmitirlo a las futuras generaciones de sus empleados, se está convirtiendo en uno de los objetivos de Porsche para continuar manteniendo vivo su patrimonio.
Además de las reparaciones y restauraciones, el fabricante también ofrece un completo servicio para que los propietarios de coches de carreras históricos, puedan competir con ellos: sustitución de piezas relevantes para la seguridad (imprescindibles para ‘aquellos’ Grupo C construidos hace 30 o 40 años); solamente los restauradores se permiten aquí, en la seguridad, ciertas ‘modernidades’ sobre el original, como es el caso de los viejos cinturones de seguridad, que se obvian en los coches históricos y se sustituyen por los actualmente homologados.
Así, para satisfacer las exigencias de su ‘clientela histórica’ , Porsche acaba de establecer una red de especialistas en restauración y reparación de coches clásicos, que garantiza una amplia cobertura ‘racing clásica’ gracias al «Porsche Experience Centre» (PEC) de Los Ángeles donde, a partir de mediados del próximo año, los clientes podrán guardar allí sus vehículos entre carrera y carrera; mantenidos por expertos, transportarlos a los circuitos, y devolverlos al PEC para exponerlos… hasta la próxima carrera.
«En nuestros centros de competición de Weissach-Alemania y Norteamérica tenemos especialistas para cada apartado (Frank-Steffen Walliser, responsable de Competición en Porsche). El 917 K, que ahora regresa a las pistas después de más de 40 años, es un buen ejemplo de cómo ponemos en práctica esos conocimientos y los conservamos para el futuro».
Si ‘aquel’ majestuoso 917 -nacido en 1969- marcó la pauta ganando Le Mans un año después de su lanzamiento
Nacido en 1969, ‘aquel’ majestuoso 917 (nº 23, rojo/blanco) marcó la pauta ganando Le Mans (Herrman-Attwood) sólo un año después de su lanzamiento. Otro año después (Helmut Marko-Gijs Van Lennep) marcarían el récord de la distancia sobre el mítico asfalto de La Sharte: 5.335,313 kilómetros… en 24 Heures , y que se mantendría imbatible hasta 2010; ‘aquel’ que cambiaba de fisonomía según la configuración de cada trazado: KH ‘cola corta’ o LH, ‘cola larga’ para favorecer su velocidad punta; aquel «rojo/blanco», que compartió protagonismo estético con el evocador «azul/naranja Gulf», ahora impecablemente restaurado, ‘forman’ ambos en el ideario histórico de un constructor enamorado de las carreras… ¡Porsche über alles!