Hace 80 años… también

Los 170 V, en sus diferentes versiones, marcaron toda una época en la producción de Mercedes-Benz.
También entonces, hace ocho décadas, los genes del actual Clase E se encuentran en otro lujoso ancestro: el 170 V (W 136 en clave de fábrica) lanzado en febrero de 1936.
Precisamente cuando la depresión económica (ya saben… ‘nada nuevo bajo el sol’ ) machacaba el mercado de coches de lujo, Hans Nibel concebía —y ponía en fabricación— el 170; un avanzado competidor en el segmento de tamaño medio —también a precio ‘medio’ —, un escalón de mercado especialmente querido —y cuidado— desde entonces por Mercedes-Benz.
Con un enfoque completamente nuevo a lo entonces conocido, el 170 V se asentaba sobre un chasis de acero prensado y marcadamente arqueado sobre el eje trasero, lo que permitía —sobre todo… comodidad— amplios movimientos a la suspensión trasera independiente; así que, aquella configuración de chasis «marco-oval-tubular en X», era más resistente a la torsión y también 80 kilos más ligera que la de sus competidores, con lo que nuestro protagonista reducía en casi 120 kilos su romana en referencia al pionero 170 (W 15) de 1931. Por no hablar de que aquel chasis estaba lubricado centralmente y provisto de frenos hidráulicos, además de que los brazos «en horquilla» de los amortiguadores actuaban también como anclajes de emergencia para las ruedas en caso de rotura del muelle.
Adoptaba entonces un nuevo tetracilíndrico, que cubicaba 1.7 litros y rendía 38 CV; es decir, que sus dos cilindros menos tampoco le impedían al 170 V superar en seis caballos al 6 cilindros de su inmediato antecesor y superar en 18 kilómetros por hora su velocidad punta merced, entre otras cosas, a la caja de cambios totalmente sincronizada —patente Maybach—. También la solución de «motor flotante» (dos puntos de anclaje al bastidor) marcó pautas —y abrió caminos tecnológicos— en su momento que, perfeccionados, han llegado hasta nuestros días como sinónimo de confortabilidad y escasas vibraciones (similares a las del poderoso 6 cilindros) lo que acabaría convirtiendo a la «Clase 170» en todo un referente en los catálogos de Mercedes-Benz.
El 170 puso al alcance de una inmensa mayoría de usuarios «la calidad» de la marca; a un precio tan asequible, como que en los cinco años siguientes a 1931 se venderían más de 14.000 unidades. Muy ‘al gusto de la época’ , el 170 V estaba disponible en Berlina de 2 y 4 puertas, además de diferentes versiones descapotables (Cabriolet A y B, Convertible de 4 puertas, Cabriolet Tourer…) y hasta una furgoneta para usos comercial. Se utilizó como base para coches de carreras y vehículos militares e incluso su ‘filosofía’ dio origen —salvando ‘todas’ las distancias—, al «Grosser Mercedes» (770 de 7.7 litros) de finales de los años treinta considerado, todavía hoy, como uno de los mayores coches de lujo del mundo.
Cuando en agosto de 1953 cesó su producción, los «Clase 170» contabilizaron casi 141.000 unidades; cifra récord si se tienen en cuentan las vicisitudes, bélicas y económicas, del periodo que le tocó vivir al 170 V.