Diario de León

GT. Bajo el hechizo de Opel

Capó ‘así’ de largo, trasera ‘así’ de corta (la fórmula magistral). El ‘hechizo’ GT. Galería de la fama plasmada en ‘aquellas’ afinadas preparaciones firmadas por Conrero, Irmscher y Gerent. Opel mira al pasado… con vocación de futuro.

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Hechizo… El legendario GT refuerza su magia en el Salón Techno Classica de Essen.

Compartiendo alfombra roja con el GT original de finales de los sesenta y setenta, Opel también presenta —vuelve a hacerlo después de Ginebra— el futurista Concepto GT.

La leyenda arrancó en 1965. Sólo un año después de la inauguración del primer estudio de diseño de un fabricante europeo, Opel presentó en el Salón de Francfort un «afilado y expresivo» coupé que tomaba como base la segunda generación de otro ‘imprescindible’ en los catálogos de la marca: Kadett, convertido entonces en «el turismo» de las carreras de la época; así que, la comunidad de preparadores se entusiasmaba a la hora de poner sus manos —y sus técnicas— en ese nuevo coche deportivo, fabricado con unos asequibles componentes de gran serie.

En su apogeo, el Gerent GT, con especificaciones «Grupo 4 Apéndice J», se convertía en el competidor por antonomasia para alzarse con la victoria (¡y bien que se alzó!) en la Clase 2.0 litros; mientras la unidad «italiana» de la Squadra Corse Conrero se convertía en el héroe de la Targa Florio de 1971: noveno en la clasificación general, con lo que el Opel GT no sólo se ganó el respeto de sus enemigos naturales en la Clase 2.0 litros (Porsche 911 y 914/6… fundamentalmente) sino que también logró vencerlos.

También el GT de Imrscher jugó su papel… aquellos días.

La galería de famosos de Essen se redondea con el Concepto Opel GT, un vanguardista deportivo que renuncia a todo elemento perturbador de sus formas puristas: ni manillas de puertas, ni retrovisores, ni limpiaparabrisas… ni un elemento superfluo; ‘sólo’ se han permitido —sus realizadores— una exclusivistas ruedas delanteras, en color rojo, montadas en unas atrevidas llantas inspiradas en un monopatín.

El Concepto GT acaba por convertirse en una «máquina de conducción dinámica», con las típicas proporciones de un verdadero deportivo: capó largo y voladizos ultracortos, además de —en lo visual— una línea de color rojo intenso que divide gráficamente la carrocería en horizontal.

La ausencia de tapa del maletero, el innovador e ‘intrigante’ diseño de las puertas, el doble escape central, el aspecto del volante y, por descontado, el nombre… hacen referencia al GT original.

Sin embargo, aparte de los llamativos neumáticos rojos (guiño a la motocicleta Opel Motoclub 500 de 1928) tampoco el Concepto GT trata de imitar a su antecesor.

Sin nostalgia, ni diseño retro , el Concepto GT reinventa el espíritu innovador, audaz y emocionante de ‘aquel’ original de 1965, inaugurando un nuevo capítulo en la leyenda GT.

Si ‘aquella’ visión de Erhard Schnell de un coche elegante y sin concesiones, aunque asequible, recibió una acogida tan entusiasta que Opel decidió producirlo en serie… Ahora, ¿sucederá lo mismo con el Concepto GT? Puede ser, sería lo más lógico… tiempo al tiempo.

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