D / E / L / L Especial… 600. En la memoria colectiva
Icónico ‘abecedario’ de Seat. Seis décadas del icono de la motorización española. El Seat 600 puso a ‘España sobre ruedas’. Ningún modelo ha quedado ‘tan’ grabado en el imaginario colectivo.

Seis meses… de plazo de entrega. Señal de entrega… la mitad de su precio. Costaba entre 65.000 y 77.000 pesetas ‘de entonces’ y, en 1960, el plazo de entrega se dilataba hasta… dos años.
A lo largo de sus dieciséis años de vida comercial, el 600 se ofrecía en cuatro versiones: N, D, E y L, por no hablar de infinidad de carrozados ‘a medida’ y otras tantas versiones comerciales desarrolladas sobre la base del icónico ‘pelotilla’ .
Hasta 1970, con la llegada del 600 E, no se cambiaron las típicas puertas de apertura inversa al sentido de la marcha, aunque algunos años antes (mediados de los sesenta) el catálogo del 600 ya contaba con versiones descapotables —techo de lona ‘enrollable’ — y hasta una carrocería ‘alargada’ del 600 D… el 800, con cuatro puertas y mayor distancia entre ejes.
Eso sí, desde el primer 600 ‘datado’ en 1957, hasta el último L-Especial ‘fechado’ en 1973, sólo dos mecánicas animaron a nuestro protagonista: el pionero 633 centímetros cúbicos de 18 y 21 CV (DIN… entonces), que se mantuvo en producción durante la friolera de seis años (lo del ‘6’ , ya ven, es toda una constante en la trayectoria ‘vital’ del 600), cuyo ‘núcleo duro’ lo constituyeron los D, E y L-Especial, que ya subían la cilindrada a los 767 centímetros cúbicos y la potencia a los 25 CV (DIN… siempre), incluso a 28 caballos en el L-Especial, que acabarían por ocupar los diez años finales de la andadura comercial del mito.
Un aumento de cilindrada, y potencia, que también trajo aparejadas progresivas mejoras de fiabilidad, también en el habitáculo, división del maletero en dos, sistema de calefacción con palanca bajo el asiento trasero y hasta una tapicería ‘especial’ en el L-Especial.
Así que, tras la constitución de la ‘Sociedad Española de Automóviles de Turismo’ (mayo de 1950), el lanzamiento del 1400 (primer modelo Seat, 1953) y la llegada (1957) de ‘nuestro’ 600, firmemente arraigado en la ‘particular’ historia de miles de familias españolas en la década de los 50, 60 —70… incluso—, el lanzamiento del Seat 127 restaría presencia comercial al ‘pelotilla’ que, eso sí, había escrito ya una indeleble página en la historia de la automoción…
Hoy, ‘6’… décadas después de su nacimiento, el 600 continúa preservando el espíritu de ‘los pioneros’ , de los recuerdos y anécdotas familiares, y no son pocos los ‘incombustibles’ que aún ruedan, por sus propios medios, por nuestras carreteras en manos de hijos y nietos de sus primeros dueños.
Infinidad de clubes de propietarios, mantienen viva la llama del culto al 600, con restauraciones —y puesta a punto— tan o más fieles al original.
Si, 60 años atrás, los viajes en familia suponían todo un desafío, la capacidad del ‘pelotilla’ también lo era: cinco ocupantes ‘oficiales’ (no digamos nada de los ‘extraoficiales’ …) con equipaje repartido entre el maletero, la baca de techo y los huecos de un habitáculo donde… nunca faltó el botijo, inseparable ‘adminículo’ cuando el aire acondicionado… ni estaba ni se le esperaba. ¡Feliz cumpleaños!