Diario de León

Audi. Elevados a la potencia… «S»

Diez modelos, una veintena de versiones… 7.356 CV . Con el ‘apellido’ S, Audi aglutina calidad y altas prestaciones. También exigencias Premium. Más de tres décadas «S», a medio camino entre un coche convencional y los ‘estratosféricos’ RS firmados por Audi Sport. Desde 37.499 euros.

Publicado por
javier fernández
León

Creado:

Actualizado:

De Walter Röhrl… ‘al conductor de la calle’ . Rallye San Remo 1985: Walter Rörhrl, Christian Geistdörfer y el Audi Sport Quattro S1, se alzan con una histórica victoria a bordo de uno de los coches de rallyes más potentes de su época… y posteriores.

Ese mismo año, Michele Mouton obtiene la victoria y establece un nuevo récord en la subida a «Pikes Peak» al volante de una evolución del Quattro S1.

En 1990, Audi lanzó el S2 Coupé (220 CV), cuyo motor era otra variante del cinco cilindros en línea turboalimentado del S1 de competición. En 1992 le siguió el S2 Avant y, un año más tarde, el S2 berlina, también con el cinco cilindros turbo pero con la potencia aumentada a 230 CV. Hasta 1995, se fabricaron 9.488 unidades del S2 en sus tres carrocerías.

Desde entonces, las versiones «S» han tenido siempre un espacio en los catálogos de Audi.

Del cinco cilindros turbo se pasó el V6 Biturbo del S4 en 1997. En 2003, llegó el V8 de 4.2 litros y caja de cambios Tiptronic. Paralelamente a las 24 Horas de Le Mans (2012), en que logró la victoria con el R18 e-tron Quattro (diésel híbrido), Audi presentó el SQ5, primer SUV de la familia «S» y también primer Audi con motor diésel…

La evolución técnica ha sido una constante en las versiones «S»: mayor rendimiento en los motores, inyección dual, nuevos ciclos de combustión o sobrealimentación eléctrica… y la tracción total, una constante en los Audi «S», paulatinamente refinada y adaptada a las diferentes configuraciones y exigencias de cada modelo. Mientras, eso también, ha crecido notablemente la oferta arquitecturas: desde ‘aquel’ primer Coupé a las berlinas de tres o cinco puertas, descapotables, SUV y, por descontado, también coupés.

Por no hablar del sistema «Audi Drive», que posibilita diversas configuraciones específicas para los «S» y que el conductor puede personalizar a voluntad.

Así que, salvo tres excepciones: el supercar R8 —por razones evidentes—, el Q3 —que cuenta con versión RS y el Q2 —que pronto contará con un S—, el resto del ‘selecto grupo’ cuenta con la sofisticación de la tracción total Quattro, capaz de distribuir, en condiciones normales de utilización, el 40% del par de tracción —valga la redundancia— sobre ele eje delantero y el 60% restante sobre el trasero, relación que puede variar hasta 15/85 si las condiciones de adherencia lo ‘solicitasen’ .

tracking