El Smart refresca su imagen
Nuevo diseño, motores más eficaces y mayor equipamiento
Puesta al día. Smart, el biplaza urbano con el sello de Mercedes, recibe modificaciones que actualizan su imagen -”y su practicidad-” para seguir manteniendo una envidiable posición comercial.
Sólo un avezado ojo avizor será capaz de distinguir el «nuevo» del «viejo»: nuevos colores de carrocería, luces diurnas LED-¦ y poco más. Como tantas veces en los restyling , el frontal es la zona que más cambia: faldón pintado en el mismo color de la carrocería y cañoneras laterales son los detalles más significativos.
También el comprador podrá seguir practicando el juego de combinaciones exteriores, habida cuenta que el fabricante propone la posibilidad de cambiar el tapón del depósito de combustible -”pintado en el color de los paneles de carrocería-”, llantas de aleación de nuevo diseño y embellecedores que pueden pedirse en color blanco.
En el interior se adoptan nuevas tapicerías y también nuevas salidas de aireación laterales -“redondas en lugar de cuadradas-, aunque lo más significativo es la sobredimensionada pantalla táctil del navegador, donde también pueden visualizarse películas en DVD, actuar sobre el sistema de audio y conectar (Bluetooth) a un teléfono. Incluso en la guantera se ofrece, de serie, una conexión USB. También se adopta un nuevo volante de tres radios con mandos integrados.
En el capítulo mecánico, todas las versiones de la renovada gama Smart emiten menos de 120 g/km de CO2 y, además, no pagan Impuesto de Matriculación.
Las versiones de gasolina (61 y 71 CV) reducen su cifra de consumo hasta los 4,2 litros de media, mientras el Smart 62 (84 CV) mantiene los 4,9 litros anteriores, aunque rebaja las emisiones de 116 a 114 g/km de CO2, a la vez que la potenciada versión firmada por Brabus sube de 98 a 102 CV la potencia del motor tricilíndrico que mantiene su consumo medio en 5,2 litros por cada centenar de kilómetros y rebaja sus emisiones de 124 a 119 g/km de CO2.
Por lo demás, la versión turbodiésel del Smart, el 40 CDI, mantiene los anteriores 54 CV de potencia y los 3,3 litros de consumo medio, lo que lo convierte en el coche que menos gasta del mercado.