naranjasde la china
La semana comienza con la troika comunitaria llegando a Atenas para vigilar el proceso de ajustes presupuestarios y en su caso desbloquear el nuevo tramo de la ayuda a Grecia. La videoconferencia que celebraron la semana pasada los presidentes de Alemania, Francia y Grecia se saldó con una declaración de buenas intenciones. Fue suficiente en cualquier caso para animar a unos mercados muy necesitados de estímulos positivos, aunque sean tan etéreos como éste.
Pero en la apretada agenda financiera de esta semana hay más. El martes, todos los ojos se clavarán en la subasta de letras a 12 y 18 meses que realizará el Tesoro español. Una cita importante. La pasada semana el Tesoro colocó prácticamente todo el importe que deseaba (4.000 millones de euros) en obligaciones a largo plazo, y además con rentabilidades contenidas, del orden del 5%. Es una buena referencia.
El martes y el miércoles se reúne el Fomc, el comité de mercado abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos, el organismo que dirige la política monetaria en aquel país. La evolución de los mercados en el corto plazo dependerá en buena medida de lo que haga y lo que diga el presidente de la Reserva, Ben Bernanke.
En el capítulo empresarial, Inditex se incorpora al índice Ibex 35 el día 19. Ya están en este índice varias empresas españolas. A saber, BBVA, Santander, Iberdrola, Repsol y Telefónica. Además, Inditex publicará resultados el día 21, son sus cuentas referidas a su primer semestre fiscal.
Pero, quizá, la cita que ha despertado mayor interés en los patios de operaciones de las bolsas europeas es la reunión que celebrarán el Fondo Monetario y representantes de Brasil, China, Rusia e India. Son los llamados países BRIC, un acrónimo que suena igual que la palabra inglesa brick, que significa ladrillo. Tratarán sobre posibles compras de deuda europea. D
Un reciente informe de Goldman Sachs asegura que los BRICS representarán en 40 años la mitad del PIB mundial, a pesar de que cuentan tan sólo con el 40% de la población del Planeta. Antes o después serán los dueños del mundo. Pero los países emergentes no pueden crecer si a sus clientes no les van bien las cosas. Por eso Brasil lidera la iniciativa de ayuda a Europa.
En los últimos días ha corrido el rumor de que el Gobierno italiano negociaba con China la compra de deuda, pero, según parece, los contactos se han centrado en posibles inversiones en el sector industrial italiano, no en la compra de bonos soberanos.
El primer ministro chino lo ha dejado bien claro: «que nadie espere que China se vuelva loca comprando deuda europea sin esperar nada a cambio. Esdecir, naranjas de la China. Verdes las han segado... al menos hasta que Europa alcance un acuerdo solvente para eliminar sus desequilibrios presupuestarios.