atar en corto a los bancos
La Comisión Nacional del Mercado de Valores decidió hace seis meses prohibir las operaciones cortas en Bolsa. En pleno verano y en plena efervescencia de las turbulencias en los mercados, la CNMV optó por detener la sangría que suponían las operaciones especulativas en las que el inversor se beneficia cuando baja el valor de un activo. Ahora, las aguas bajan más calmadas en los mercados financieros, por lo que la CNMV podría desandar el camino y autorizar de nuevo este tipo de operativa.
La prima de riesgo de España ha pasado en estos meses de más de 600 puntos a 350, mientras la propia Bolsa se ha revalorizado con rapidez. El índice Ibex 35 se ha disparado de 6.000 a 8.700 puntos. Por tanto se dan las condiciones para que se reabra de nuevo la veda a las operaciones más especulativas.
La actual prohibición, que afecta a todos los valores que cotizan en el índice Ibex 35, termina el 31 de enero. Ese día la CNMV debe decidir. El mercado da casi por seguro que volverá a permitirse la operativa en corto que posibilita apostar a la baja contra determinadas acciones. El inversor obtiene mayor beneficio cuanto más cae el precio de la acción. La prohibición ha sido el bálsamo de fierabrás, el ungüento amarillo que ha permitido la recuperación de la Bolsa, sobre todo de los valores bancarios, muy castigados por la crisis de la deuda y por el desplome de la confianza de los inversores.
Tras la reacción, ahora pueden ser de nuevo los bancos lo que más sufran, precisamente porque se han revalorizado con rapidez en los últimos meses. La vuelta de las ventas en corto podría agudizar los descensos si regresa la incertidumbre a la Bolsa Ante la posibilidad de que el retorno de las posiciones cortas afecte a las acciones de los bancos, los inversores han corrido a revisar las opiniones de los analistas.
Los de Crédit Suisse confían en que Banco Santander y BBVA, que publican resultados el 31 de enero y el 1 de febrero, respectivamente, cubran provisiones según los requerimientos del Banco de España. Los analistas creen que el beneficio de Santander se contrajo un 34 por ciento el año pasado mientras el de BBVA puede haberse reducido un 46 por ciento. En el caso de estos dos bancos, la entidad suiza reitera su consejo de mantenerse neutral, con precio objetivo de 7,4 euros en el caso de BBVA, y de 5,7 euros para Santander. Credit Suisse también reitera su recomendación de mantenerse neutral en el Banco Popular, al que otorga un precio objetivo de 0,6 euros. El Popular rinde cuentas el 1 de febrero.
En general, cabe esperar un periodo de mayor inestabilidad en las bolsas y en el mercado de deuda en el corto plazo. Hay incógnitas que despejar. En febrero se conocerá el déficit público de España al cierre del ejercicio 2012.