Esmoquín femenino
Más ‘sexy’ que nunca
moda

Esta temporada el esmoquin se convierte en una prenda tremendamente sexy, que habla de elegancia y sensualidad. En negro, blanco o bicolor, esta prenda, compuesta de chaqueta con solapas de satén acabadas en pico y pantalón recto con cinta lateral de satén, camisa blanca, pajarita o corbata, chaleco y fajín, se reinventa en forma levita o vestido cruzado con coquetas asimetrías como se ha podido ver en las colecciones las pasarelas internacionales.
Son muchas las firmas que han decidido incluirlo en sus colecciones, eso sí con interpretaciones tan atrevidas como sexys. El diseñador Hedi Slimane para la firma Saint Laurent le da una vuelta de tuerca y lo presenta con notas roqueras y con un estampado de mil rayas. Celine lo declina y lo expone a modo de vestido sin mangas, y Narciso Rodríguez lo sube a la pasarela en su expresión minimal.
El diseñador Alber Elbaz para Lanvin recupera la etiqueta que exige la noche y reinterpreta el patrón del esmoquin para crear una chaqueta corte que une a una falda lápiz para dar vida a un vestido femenino, una prenda más contemporánea y femenina. Si la británica Stella McCartney trabaja con esta pieza hasta conseguir un audaz traje con proporciones vanguardistas y largo por debajo de la rodilla que vela por la nueva feminidad, Max Mara lo ha convertido en un vestido «casual» anudado a la cintura.
Creado por el sastre británico Henry Poole para ataviar a los caballeros del siglo XIX que asistían a cenas en las que se permitía fumar, el esmoquin vive una auténtica revolución y se presenta inventa más sexy que nunca.
Cuando Yves Saint Laurent presentó el esmoquin femenino en su taller de la avenida Marceau de París, el público que asistió se sorprendió, era la primera vez que esta prenda masculina mostraba su lado más sexy y sensual. «A partir de ese día, la sociedad tomó conciencia de que la mujer adquiría poder», explica Pierre Bergé, pareja y colaborador del diseñador.