La crisis de los conflictos
Patronal y sindicatos sembraron en 1996 la semilla del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (Sima), que se pondría en marcha dos años después, firmando un acuerdo para tratar de hallar solución a los conflictos laborales de forma extrajudicial. Desde su creación hasta la actualidad, el Sima ha participado en unas 3.000 negociaciones a través de su nómina de árbitros y mediadores. «La mayor parte de los procedimientos que gestionamos son de mediación —explica Martín Borrego, director del SIMA—, porque las partes quieren controlar la solución del conflicto».
Son ellas las que eligen, entre un listado con casi 300 nombres, a quienes buscarán el acuerdo. Se trata de expertos en negociación colectiva procedentes, en su mayoría, de los ámbitos académico, profesional o sindical . «El mediador no resuelve temas técnicos, pero sí de negociación», puntualiza Borrego. El trabajo para todos ellos se ha multiplicado en los últimos tiempos como consecuencia de una crisis que golpea a todos los sectores. Lo prueba el hecho de que, en el 2012, el Sima viese crecer su actividad en más de un 40% respecto al año anterior: un total de 348 procedimientos que afectaron a más de 26 millones de trabajadores; el porcentaje de casos solucionados alcanzó el 29%, con medio millón de empleados involucrados.