Diario de León
Publicado por
Andrés Aberasturi
León

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El problema lo han llevado tan lejos que la negociación ha dejado de ser posible si es que alguna vez lo fue. Por una parte el presidente Mas y quienes le acompañan en su aventura sólo tienen un objetivo sentimentalmente legítimo aunque no parece ser compartido por una mayoría suficientes de catalanes: la independencia. El Gobierno de la nación, el partido que lo sustenta así como el principal partido de la oposición y la mayoría cualificada del Congreso de los Diputados tienen la Ley a su favor en un marco constitucional que no contempla siquiera la posibilidad de las aspiraciones de Mas. Y ya no hay terceras vacías. Desde algunos foros que tratan de ser equidistantes se empeñan en un imposible: tienen que negociar. Bien ¿pero negociar qué, exactamente? Porque ni la posibilidad —injusta por otra parte y que sería denunciada por el resto de las comunidades— de un trato preferencial para Cataluña, ni la solución federal del PSOE, parecen soluciones que los secesionistas estén dispuestos a aceptar.

Y cada vez que uno escribe sobre el tema, las redes sociales se llenas de soflamas extremistas de un lado y del otro y de algunas reflexiones serenas y absolutamente admisibles del tipo «¿tan difícil es que acepte usted que queramos tener derecho a decidir nuestro futuro? A eso se llama democracia y usted es demócrata ¿o no?»

Si aceptamos el precedente en Cataluña, habría que aceptarlo también para el resto y volveríamos al cantón de Cartagena y su petición de formal de formar parte de los EEUU.

Y ahora, fracasado el proyecto del 9-N, convertido en un simulacro sin sentido por falta de las mínimas garantías y con graves discrepancias internas, se presenta la posibilidad de unas elecciones plebiscitarias que en primer lugar eran propias de los países soviéticos y en segundo lugar serían igualmente ajenas al orden constitucional. Las cosas son como son y si se quieren cambiar habrá que hacerlo desde la legalidad. Me gusta —y lo tengo escrito— la idea de una Europa de los pueblos pero a fecha de hoy y con la que está cayendo lo primero es retejar para evitar las inundaciones en las que vivimos todos y una vez solucionado ese gravísimo problema, ya hablaremos del resto.

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