CANTO RODADO
50 sombras
La lista falciani es una de esas 50 sombras, tuneada por el photoshop que pinta a placer a defraudadores y sodomiza a las gentes más pobres

La lista Falciani es una de esas 50 sombras. Gente rica, famosa y respetable que evade impuestos en paraísos fiscales a placer. Siempre oí en casa que los ricos son ricos, entre otras cosas, porque no gastan. Y tanto, no hacen gasto con el Estado. El que no corre, en coches de Fórmula I, vuela en avión privado.
Bajo esa sombra alargada y podrida tenemos a los burros y las burras de carga. La clase media empobrecida, castigada por los recortes, las pérdidas de salario, el paro, los altos precios de la luz y la vivienda... La gente pobre de medio pelo, la que se pasa uno o cien euros del salario mínimo interprofesional, es expulsada de la red social de servicios encomendados a las oenegés que gestionan la miseria.
Poco importa el llanto de un padre o el grito de un madre desesperada. Es indigno el trato a que son sometidas las personas humilladas (sodomizadas) por la crisis. Tratadas como potenciales defraudadoras por intentar acceder a una ración de alimentos para llegar a fin de mes o que sus hijas e hijos disfruten de los dispositivos de conciliación de la vida familiar y laboral. Tendrán que esperar a vivir por debajo del umbral de la pobreza para hacer cola en las casas de caridad.
Fuegos fatuos
L a amnistía es para la gente rica. Para el resto, controles y el látigo fiscal y social. Papeles para respirar. En España la pobreza infantil alcanza ya al 36% de niños y niñas. Esa es la foto de la realidad que no queremos ver estos días de nieve, con la blancura cegadora dispara(ta)ndo la imaginación del photoshop. Días de fuegos fatuos, candelas artificiales, en los que la gente hace cola para ir a ver una película en la que el sometimiento y el abuso sexual se pintan como juegos excitantes.
No hay lugar para el romanticismo de Casablanca: «El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos», le dice Ilsa a Rick. Triunfa lo falso. El maquillaje de Uma Thurman. El fake , que nació para contestar al poder, ahora es fagocitado por las sombras de los amos. Una revista de poesía que acaba de nacer en León ha adoptado el nombre: Fake . La poesía siempre ha sabido llegar al corazón de la verdad. Y apuntalarla con flechas de hielo.
Pechos libertarios
L a realidad se ha convertido en una parodia del carnaval. Un fuck fake . Y si lees que en Kobane las mujeres han ganado una batalla al estado islámico, que se han alzado en armas y atacan antes de tener que defenderse de las violaciones de la guerra te parecerá que estás leyendo una novela. Y no lo es. Las mujeres kurdas se han organizado contra los opresores islámicos y contra el patriarcado.
S u eco en Occidente suena libertario. Aquí disfrazamos a las mujeres de águedas con los pechos cortados, sacrificadas mujeres, que toman el bastón de mando una vez al año mientras se les advierte de los peligros del poder: Ojo, mujeres, no solo hay que mandar, hay que pagar... les dijo el alcalde de León, como quien anuncia al lobo. Se lo dice a ellas, las expertas en estirar los sueldos hasta fin de mes con la ingeniería de la eficiencia y el ahorro. No son caperucitas, alcalde.
‘Mamarán’
N o se trata sólo de leyes de igualdad y de protección contra la violencia machista, que bien ganadas están, sino de ejercer la ciudadanía. Salir de las 50 sombras. Del estado invisible y sumiso. De llevar a lo público el mundo doméstico maltratado e ignorado, ese que, al contrario que el gran negocio de la prostitución y el tráfico de drogas, no computa en el Producto Interior Bruto (PIB) de ningún país de la civilizada Europa. Ese es el cambio que muy pocos vislumbran ante el ‘mamarán’ electoral que se avecina.