Pasión en línea

Diversión para todos

Desde los cinco años de la más pequeña hasta los más de 60 de los más veteranos. en el Club de Patinaje de León y Villaquilambre la edad no importa, sólo las ganas de divertirse y pasar un buen rato

Varias patinadoras posan en una de las fachadas del Musac durante una ruta nocturna.

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León

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Todo empezó por casualidad, como suelen comenzar muchas veces los mejores planes. Un grupo de apasionados por el patinaje decidió unirse para dar forma a lo que hoy es el Club de Patinaje León. De aquello hace ya nueve años y lo que empezó siendo una cosa entre amigos dio paso a una pequeña organización en la que hoy tiene cabida todo aquel al que le guste patinar, aunque no forme parte del club.

«Somos un grupo de personas que disfruta compartiendo su pasión», explica Jennifer de Aldana, miembro de la dirección de este club que se dedica a la promoción de este deporte en todas sus modalidades. Entre ellas, el freestyle slalom, las rutas de patines, el patinaje sobre hielo, el alpino en línea, el de velocidad, el artístico o la danza. Da igual cómo, lo importante es patinar y pasar un buen rato en compañía.

«El patinaje en línea es un deporte divertido y espectacular, que puede llegar a convertirse en un estilo de vida», asegura Jennifer de Aldana. Para ella, «la sensación de libertad que te da deslizarte sobre los patines es «una experiencia única». Pero además, «ayuda a mejorar el estado físico, el equilibrio, la coordinación y la creatividad» y quienes aman esta práctica no dudan en afirmar que «el que prueba, repite».

Eso han hecho al menos el centenar de miembros que componen hoy el Club de Patinaje León, en el que participa gente de todas las edades, desde los cinco años que tiene la más pequeña hasta los más de sesenta con los que cuentan otros patinadores. «Se puede practicar a cualquier edad con las debidas protecciones —rodilleras, muñequeras, coderas y casco— da igual de dónde vengan y el nivel que tengan, aquí damos la bienvenida a todo el mundo», apuntan desde el club leonés. De hecho son varias las familias con niños que se han apuntado para compartir un rato de ocio practicando un deporte en el que la edad no es una traba.

Una pista preparada para una carrera de agilidad. CPL

Patinadoras en una de las marchas nocturnas. CPL

Uno de los miembros del club leonés hace una pirueta. CPL

Todos los martes organizan rutas por la ciudad para los más principiantes y los jueves toca ruta nocturna con un poco más de nivel, aunque todos son bien acogidos. «Nos ayudamos entre todos porque lo importantes es pasar un rato agradable y desconectar». De hecho, la importancia social de esta actividad es muy importante en este grupo.

El pabellón del Colegio Público de Navatejera les protege en las rutas bajo cubierta que también ponen en marcha los lunes y los jueves, sobre todo ahora que está a punto de llegar el otoño. Cuando toca salir al aire libre, suelen frecuentar el carril-bici repartido en distintos puntos de la ciudad como la margen del río Torío y los barios de La Lastra o Eras de Renueva

Sencillo y divertido

Y es que para empezar no hay nada mejor que un terreno amplio, liso, poco transitado y sin cuestas. El equilibrio es uno de los factores importantes a la hora de calzarse unos patines. «Si se pierde el equilibrio hay que dejarse caer sobre las rodilleras y después apoyar las muñequeras, así el impacto se lo llevan las protecciones», explican estos apasionados patinadores.

Su intención es ofrecer a todo el mundo «la oportunidad de probar un deporte sencillo y divertido», al mismo tiempo que ayudan a sus miembros a adquirir «las destrezas necesarias para practicar y disfrutar de este deporte tan agradecido», además de las actividades, excursiones y encuentros que, desde León, organizan con otros clubes de España.

El último lo organizaron hace algunas semanas con un club asturiano. Juntos, patinaron y disfrutaron de una divertida jornada en la que los anfitriones mostraron a los asturianos algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad como la Catedral o San Isidoro mientras patinaban por parte del casco histórico o algunas de las calles más céntricas.

Y es que el patinaje es un deporte que invita a relacionarse, pues en la mayoría de los casos se practica en compañía. «De lunes a lunes siempre hay alguien patinando. No es muy frecuente que alguien salga a patinar solo y no encuentre a nadie para acompañarle», señalan desde la dirección. Para eso, han formado además un grupo de Telegram para poder estar más fácilmente en contacto para programar salidas.

Aunque ahora mismo no compiten como grupo, aseguran que tienen en mente hacerlo en un futuro más o menos próximo. La pasión por los patines de los miembros de este club no se queda solo en compartir un buen rato en las múltiples rutas que organizan —de cerca de dos horas de duración—, sino que algunos piensan en llegar un poco más allá después de años recorriendo las calles sobre ruedas.

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Para ser miembro del Club de Patinaje León y Villaquilambre basta con pagar una cuota anual de 20 euros para cubrir el seguro, los pabellones cubiertos y alguna de las actividades que organizan. Pero ellos insisten: también los que no son del club pueden participar. Aquí todo el mundo es bienvenido.