Benjamina busca podio

La pequeña Adriana, durante una prueba.
A los tres años sus padres le compraron su primer par de patines —unos de juguete con ruedas de plástico— y a los cinco se movía con ellos con gran maestría. Por eso no es extraño que Adriana Cortorreal sea todo un fenómeno en línea.
«Desde pequeña echaba carreras con otros niños más mayores que llevaban patines más adecuados que los suyos y que podían rodar mucho más; pero ella nunca se quedaba atrás», explica Noelia Llorente, su orgullosa madre.
Tras comprobar que el patinaje era lo suyo, sus padres decidieron comprarle unos patines infantiles que se adaptaran mejor a la pasión de Adriana. «Todos los papás y mamás me decían que hiciera algo con la niña porque tenía un don especial», apunta su madre. Fue ella quien se puso en contacto con la tienda-escuela de patines Rollers in Line León, donde le dieron la idea de federar a la pequeña Adriana en la liga de Castilla y León de patinaje de velocidad y no se lo pensaron dos veces.
Adriana tenía sólo cinco años y no tenía la edad mínima para poder realizar los entrenamientos ni formar parte de la escuela, así que en las carreras sus padres la dejaban en la línea de meta y ella corría. «Sin entrenamientos, sin conocer al resto de niños de su equipo y sin unos patines adecuados, la niña está luchando por una tercera posición en la liga de Castilla y León y ya tiene varias medallas», relata su progenitora.
En el colegio, también la apuntaron a patinaje como actividad extraescolar para que practicara con niños de su clase y amigos del parque y ahí, en la liga escolar, Adriana consiguió medalla de oro en velocidad y en la modalidad de ‘freestyle’.
«Tanto su padre como yo decidimos aprender a patinar para acompañarla a hacer rutas». Fue así como acabaron contactando con el Club Patinaje León y decidieron hacerse miembros. «La mejor decisión que hemos podido tomar. La gente es maravillosa y nos han acogido como si se tratase de una familia», cuenta su madre.
Ahora salir a patinar se ha convertido en una forma de vida para esta familia, que en cuanto puede se calza los patines para disfrutar de esa sensación de libertad de la que hablan quienes lo practican.
Ahora Adriana va a cumplir seis años y participará en los entrenamientos para la Liga de Castilla y León con más niños. Cambiará la soledad que encontraba en la línea de meta por un trabajo en equipo.