En clave renovable
el panorama energético
El reto «crucial» para que se produzca la transición energética pasa por lograr el almacenaje de energía renovale ¿El objetivo? un mundo bajo en carbono para que la temperatura del planeta no siga aumentando. La provincia sigue su lucha
Las energías renovables son el futuro energético. Lo que viene pasa por ser más eficiente y más limpio. Más amigo del medio ambiente. Así lo aseguran expertos y autoridades y en esa línea han venido los cambios normativos de los últimos años. Estas transformaciones para las empresas que generan energías renovables ha sido la tónica de los últimos gobiernos en España. Y precisamente eso fue lo que frenó el crecimiento del sector y de la industria de componentes que había nacido al calor de las expectativas creadas. Un sector, el energético, que en León tiene una enorme importancia, debido a su vinculación con el carbón, una fuente de energía que ha dado mucho que hablar en los últimos años y cuyo declive ha dado más de un disgusto a la provincia.
Pero el futuro sigue siendo generar energía con el menor daño posible al medio ambiente. Ahora con una nueva cruzada: lograr y extender el almacenaje de energía renovable. De esta forma, se accederá a la clave acelerar la transición energética con el fin de que los países puedan cumplir los compromisos asumidos en el acuerdo del clima de París para que la temperatura del planeta no aumente más de dos grados a finales de siglo.
Así lo explicaba recientemente a la agencia Efe Luke Sussams, analista de la organización internacional Carbon Tracker, experta en riesgo climático en los mercados financieros, con motivo de una visita a Madrid para participar en unas Jornadas organizadas por Tecniberia y la organización Black to Green.
Sussams opina que el reto «crucial» para que de verdad se produzca una transición energética hacia un mundo bajo en carbono «está en avanzar en el almacenaje de la generación renovable, porque facilitaría su penetración masiva en el sistema eléctrico», según explicó a Efe. «Si el almacenaje sale adelante, las renovables serán imparables, se impondrán sin ninguna duda», subraya.
Los detalles
En León, el 21,3% de la producción de energía proviene de fuentes renovables. En concreto 1.101.848 MWh provienen de la energía hidráulica, 865.570 MWh de la eólica y 76.174 MWH de la solar, según se recoge en el último resumen anual del Ministerio de Industria, Energía y Turismo sobre las centrales hidráulicas y los parques eólicos en Castilla y León, que data del 2014. Sin embargo, la térmica sigue estando a la cabeza, con 7.521.526 MWh.
El analista británico Sussams, por su parte, es «optimista» en cuanto al avance de las renovables: «las mejoras que han experimentado las energías renovables en los últimos años han sido realmente sorprendentes, la caída de los costes ha sido muy significativa, en muchísimos países se ha alcanzado la paridad». Incide, además, en que la expansión de las renovables es «totalmente factible» sin necesidad de subvenciones: «Las ayudas y las tarifas fijas eran un apoyo para que la tecnología despegara hasta ser competitiva en el mercado, cuando esto ya sucede, como ocurre en muchos países, las ayudas dejan de tener sentido». «Eso sí, siempre y cuando no siga subvencionado por otra parte a los combustibles fósiles», matiza.
Un tema de actualidad
El analista de Carbon Tracker está convencido de que la caída de precios del petróleo «no afectará a la expansión de las renovables», como, a su juicio, demuestran datos como los 329.000 millones de dólares de inversión en nuevos proyectos de energía limpia en 2015.
«La inversión en renovables ha resistido a los bajos precios del petróleo, que se mantendrán así durante todo este año. Seguramente habrá un repunte del precio del crudo en 2017, pero dudo que volvamos a ver el barril por encima de los cien dólares», añade. En el caso del carbón, opina que la demanda ya «ha tocado pico» y que el declive de la misma «es totalmente estructural y no cíclico». Estamos en condiciones de decir que «el declive del carbón es irreversible».