gastronomía
comer en la oficina igual que en casa
Una empresa que distribuye comida de ‘madre’ ha conquistado al comensal con poco tiempo para comer

Una empresa que lleva a la oficina comida de ‘madre’, sin conservantes y elaborada a diario, ha conquistado a un comensal con poco tiempo para comer, ávido de platos sanos y cansado de los menús del día homogéneos y cargados de calorías de muchos restaurantes. Se trata de Comenssana, la primera empresa que ha alcanzado el éxito tras recibir el apoyo de la incubadora de proyectos gastronómicos EaTable AdVentures, que nació hace un año y que ha abierto la segunda convocatoria para presentar iniciativas de negocios relacionados con la comida o la bebida.
En la primera recibieron 50 proyectos de distintas ciudades españolas y de países como Argentina, Estados Unidos y Francia, de los que seleccionaron cinco, entre los que se encontraba el de un joven de 26 años, Guillermo Madrid, que se había empeñado mental y económicamente en sacar adelante Comenssana. «Vi que había un vacío en el mercado, atestado de producto industrial, con las pocas tiendas de comida casera que existen ancladas en los noventa y una oferta muy plana, basada en ensaladas aburridas, para la oficina», explica este emprendedor.
Comenzaron en un pequeño obrador él y su madre, Marichu Pérez, y hoy tienen ocho empleados, un local en Madrid en el que al mediodía dan «tres turnos por mesa», el servicio de entrega en puestos de trabajo y la idea de expandirse incluso en el extranjero.
El secreto de su éxito: comida casera elaborada a diario que cambia en función de la temporada, variada para que «el cliente pueda repetir sin cansarse», que «garantiza una alimentación equilibrada y con un precio medio de 9 euros. El pedido se hace por internet y «en 30 minutos está en la oficina, en bicicleta».