Contra el frío... castañas

SANTOS
|||| La gastronomía leonesa tiene una gran deuda con las castañas, uno de los frutos más característicos de la provincia, pues no solamente se cultivan en El Bierzo, aunque allí está ubicado el mayor porcentaje de castaños y allí se producen los frutos más sabrosos y espectaculares. Este cultivo, que dicen que introdujeron en estas tierras los romanos, también tiene sus exponentes en La Cabrera, en lugares determinados de toda la montaña, y en La Maragatería y pueblos tan cercanos a la capital como Ferral del Bernesga.. La castaña, simplemente asada, es uno de los manjares más exquisitos del otoño. Los tambores de los «magostos» bercianos, los hornos antiguos, o una simple sartén, sirven para lograr en sólo unos minutos un aperitivo o un postre exquisito, que regado con un buen caldo del Bierzo se convierte en un manjar de dioses. Tampoco debemos olvidar las típicas máquinas ferroviarias, a punto de desaparecer que, sobre todo bajo la tutela de la familia Manteca, llenaban de deliciosos aromas la fría atmósfera leonesa en los otoños y los inviernos de hace algunos años. Hoy, solamente una de aquellas locomotoras de juguete se planta habitualmente en la plaza de Santo Domingo, esperemos que su esforzado fogonero no se canse de ofrecernos los calentitos cucuruchos de castañas que calientan las manos y entonan el estómago. Pero en los hogares de la capital leonesa, en tiempos pretéritos, como más se comían las castañas era cocidas, sin ningún aditamento. Una auténtica ilusión sobre todo para más pequeños que, por cierto, las recibían como generoso aguinaldo navideño en los más remotos pueblos de maragatería. on las castañas se pueden elaborar fantásticas golosinas, como las castañas en almíbar o el encopetado marron glacé, donde este sencillo fruto se torna en increíble delicatessen. También las castañas son ingrediente imprescindible en numerosas elaboraciones de confitería y son estupendo acompañamiento para alimentos de sabores fuertes como la caza. En la cocina tradicional del Bierzo hay numerosos platos que se realizan a partir de este pequeño y olvidado fruto que como no se cuide acabará desapareciendo de nuestros campos arrasado por las enfermedades que lo acosan y por el olvido de quienes deberían alentarlo y conservarlo.