Diario de León

Periodista y presentadora

«En la cama hago todo lo que tenga que hacer o lo que me apetezca»

María Teresa Campos | La periodista y presentadora de sonrisa cautivadora estrenó este jueves su nuevo programa, «Cada día», en Antena 3, con la colaboración de Bertín Osborne, Luis Herrero, Amparo Rubiales, Carlos Dávi

PACO TORRENTE

PACO TORRENTE

Publicado por
Lola Ramírez
León

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Hay un gran revuelo en Antena 3. La reina de las mañanas ha llegado a la cadena de Planeta. Este jueves estrenó su programa. Enfundada en un traje pantalón color verdemar, María Teresa Campos exhibe una amplia sonrisa. Se la ve contenta pero nerviosa. Maurizio Carlotti, consejero delegado de la cadena y gran amigo de la periodista malagueña, le echa desde el patio de butacas un piropo en toda regla: «Eres la apuesta más segura de mi vida». La Campos no pierde la compostura, se echa atrás en la silla, sonríe con desparpajo y le contesta: «Fíjate, que un hombre te diga eso. Y luego a lo mejor va y te encuentra sosa». Intento hacerme un hueco entre todos los colegas y rescatar a la reina para hacerle unas preguntitas. No es fácil, pero al final todo llega. En cuanto la tengo a tiro, apunto y le pregunto si algún hombre le ha echado el piropo de Carlotti y luego la ha encontrado sosa¿ «Uy, no, mira, me han llamado muchas cosas, pero sosa no, aunque espero que alguien me lo diga, porque llega un momento que lo que quieres es que te digan algo». -Le he oído comentar que usted no iba a utilizar determinadas armas ni subterfugios. ¿A qué se refería? -A que hoy se hace un tipo de televisión bastante agresiva, de la que yo también participo porque estoy en un medio competitivo, pero hay unos límites que nunca he querido pasar como que cualquiera puede venir a decir lo que quiera sin más prueba que su palabra. Estoy en contra de lo que yo llamo licenciados en difamación, y de los realities shows que en vez de realities son dramatic show. He visto alguna de estas historias que nos quieren hacer creer que son ciertas cuando lo que nos están mostrando es una realidad fabricada. -¿Está hablando de «Gran Hermano»? -No voy a dar nombres. Pero cuando tú emites situaciones que están guionizadas, dramatizadas, pensadas y convenidas y las haces pasar por la realidad, estás estafando al público. Y contestando a tu anterior pregunta, eso es lo que yo no voy a hacer, no voy a estafar a nadie. -¿Cómo nos va a sorprender esta temporada en su nueva casa televisiva? -Voy a hacer de todo, hasta cocina. Ahora se ha puesto muy de moda los cocineros en televisión. Mi marido de ficción (Paco Valladares) se quiere colocar de cocinero, pero como no tiene ni idea, hará las recetas que yo le enseñe, las de toda la vida, las que ya no hace nadie, porque ahora parece que si una comida no lleva eneldo ya no es ná de ná. Pues yo haré lo de siempre, pero con nombres actualizados. Y María Teresa llama a Paco y le grita: Paco, ¿cómo se llaman las lentejas con chorizo del primer programa? Y Valladares, solícito como los buenos maridos, repasa el guión y contesta a su jefa y señora: «Pardiñas de la temporada con sorpresa de Cantimpalo». Y la Tere sonríe de nuevo y enseña su magnífica y blanca dentadura. -¿Qué ha hecho este verano para estar tan guapa? -¡Ya estamos! Llevo 15 años contestando a esa pregunta. Ya dije una vez que si me hiciera algo todos los años, hablaba con el ombligo. Desgraciadamente éste ha sido el peor verano de mi vida, no sé como me encuentras guapa. He tenido una enfermedad, no grave, pero sí muy molesta, una dolencia del nervio intercostal que te produce un dolor constante. Yo siempre he sido una persona de muy buena salud, muy antifármacos y no me hacía gracia el tener que tomar una pastillita constantemente para combatir el dolor. Y encima yo pensaba que iba adelgazar, ¡hija mía, todo me cae bien! He tenido que ampliar los pantalones, pero bueno ya perderé peso cuando pueda. -Bueno y además de hacernos engordar a los telespectadores con las «Pardiñas de la temporada», ¿qué se va a guisar en «Cada día»? -Pues mira, además de contar con todo el equipo anterior de colaboradores para hacer el gran periódico de la mañana, un formato lleno de información de actualidad, corazón, debates... mi gran apuesta es Bertín Osborne. -Bertín acaba de reconocer en la rueda de prensa que no sabe muy bien qué va a hacer en su programa... -Lo cierto es que yo le llamé hace unos días y cuando le pregunté en qué estaba pensando, me contestó que en cumplir su sueño de dedicarse a los vinos. Entonces yo le dije que como tenía muchos años también era un buen vino. Así es que haría bien en venirse conmigo. -Y ahí lo tiene, dispuesto a dejarse beber por usted y por la vida. Hay que ver María Teresa, ¿de dónde saca tanta fuerza? -Mira, las aptitudes son las que te da la naturaleza; lo demás, el tesón, la voluntad, las ganas, las tiene que poner uno mismo. A mí la fuerza me la da la ilusión, por eso lo peor que me ha pasado este verano con la enfermedad ha sido que hubo un momento en el que me he encontrado muy mal, veía la vida como desde fuera. Fíjate que no he tenido nada grave, pero me sentía muy débil y hubo un día, un domingo por la mañana, después de varios días sintiéndome mal que empecé a sentir la tiranía de la depresión, algo que nunca había sentido. Me fui a mi casa diciendo, tengo que superarlo. -Y lo superó. -Sí. Yo quería recuperar la ilusión. Y me fui a mi casa, me metí en la cama y puse la televisión. Y de repente me di cuenta de que estaba viendo algo, no recuerdo el qué, con mucho interés. Me di cuenta de que podía recuperar la ilusión. He tenido momentos muy duros, pero hay un antes y un después de ese día, de ese momento en el que fui consciente de que estaba perdiendo la ilusión y de que tenía miedo. -¿Nunca había experimentado antes esa sensación? -Nunca, jamás en mi vida. Me han pasado cosas como a todo el mundo, he tenido ilusiones y las he perdido, he vivido el amor y el desamor, he tenido disgustos porque un programa no iba como yo quería que fuera, pero siempre me he recuperado. Y por eso, esa sensación de la depresión que para mí era nueva me produjo muchísimo miedo. La gente enseguida quiere arreglar estas cosas con pastillas. ¿Tienes estrés? Una pastillita, ¿Estás depre? Otra. Yo no, mi antiestrés soy yo. -¿Y cómo lo hace? -Verás, yo no soy muy partidaria del ejercicio físico porque me machaca. A mí me gusta andar, nadar, y ya está. Este año, a causa de la enfermedad no he podido hacer ni lo uno ni lo otro, y lo he echado mucho de menos. Pero vaya, normalmente yo me relajo descansando. Si llego a mi casa a las siete de la tarde, a las siete de la tarde me meto en la cama, eso lo he contado muchas veces. Y en la cama hago todo lo que tengo que hacer o lo que me apetezca. Y ese es mi antiestrés, pero de pastillas nada.

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