LA EXPLICACIÓN
Los sustratos legendarios
|||| «Cuando el imaginario se verbaliza, ya sea a través de un relato o una creencia, o cuando se ritualiza, a través de acciones configuradas por la tradición y repetidas del mismo modo, dan lugar a lo que hoy pueden ser las leyendas, vivas aún en el sustrato mental y anímico de nuestras gentes. Hay un sustrato legendario, vivo y actuante aún, que procede de estadios muy antiguos, de una edad heroica, de una edad de oro, en la que lo profano apenas había ganado territorio alguno a lo sagrado, que ocupaba por completo la mente y el corazón de los hombres. Pues, para el hombre primitivo, todo lo que se animaba en la naturaleza tanto en el cielo como en la tierra, contenía un ser misterioso, que era afrontado con temor y temblor a la vez. Para el imaginario popular, tanto el cielo, la tierra, como las profundidades están animados, son una suerte de seres vivos que se encolerizan o se apaciguan, que realizan acciones adversas o favorables, que aparecen y desaparecen... siguiendo una lógica que escapa a los humanos». Es el corazón que anima la historia de los hombres. Leánlo.