La opinión de los sindicatos
Desde el sindicato Stele, se recuerda que para comparar resultados académicos hay que explicar los factores que llevan a esos resultados y tener en cuenta la realidad social de cada país. Consideran que con la difusión de los datos más llamativos de este informe se corre el riesgo de una simplificación o utilización de los mismos que son mirados como una especie de hit-parade entre países. «Se presentan, por otro lado, conclusiones sobre 250.000 alumnos y alumnas de centros educativos escogidos «al azar», lo que puede no ser excesivamente científico para un informe de este tipo». dicen. No obstante, coinciden en el hecho de que es una realidad que España tiene un retraso histórico en inversiones en educación, comparado con los países de la UE y de la OCDE. En 1970 se invertía el 1,7% del PIB en educación, mientras que la UE de entonces invertía el 5,1 y la OCDE el 5,2. Treinta años después, en 2000, en España se invertía el 4,3, en la UE el 5,0 y en la OCDE el 4,8. Por otro lado hay que señalar que en España en 1993 se llegó a invertir el 4,9% del PIB y que el gobierno del PP lo rebajó, alcanzando el 4,3 en 2000. «Esta diferencia histórica en inversiones explica que nuestras infraestructuras estén a la cola de las que tienen los países con los que se nos compara en cuanto a resultados», aseguran. Precisan además que el resultado académico del alumnado en España, «con unas infraestructuras educativas impropias de la situación económica del país», no se puede comparar con el de otros países, como con Finlandia, que invierte más del doble en tanto por ciento del PIB que España en Educación. CCon todo, explican que estos datos deberían hacer reflexionar a los sucesivos gobiernos para los cuales la educación nunca ha sido una prioridad. «En este sentido, cabría llamar a la responsabilidad del Gobierno actual para que afronte este compromiso tan importante para la sociedad española y demuestre que son verdad sus palabras de que la educación es una cuestión de Estado», reivindican. Equidad Además, ponen el énfasis sobre el hecho de que hay que destacar la relativa equidad del sistema educativo en España que reconoce este informe. «La igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y la diferencia entre los mejores y peores alumnos no es muy alta, y ello son aspectos positivos de nuestro sistema educativo», declaran. No obstante, critican el hecho de que, según el informe, se ha empeorado también en estos aspectos. «Si nos ajustamos al informe Pisa, durante los años de la ministra Pilar del Castillo y del PP nuestro sistema educativo ha disminuido claramente en índices de calidad y de equidad, algo que inevitablemente va unido a la privatización paulatina de la enseñanza», critican. Por último, añaden que desde Stele se ha denunciado reiteradamente que los gobiernos nunca han considerado una prioridad la educación. «Ahora, en momentos de reforma educativa, volvemos a plantear que hay que invertir en educación, poner nuestras infraestructuras al nivel de los países con los que se nos compara y, al mismo tiempo, reducir considerablemente el número de alumnos y alumnas por aula, como mejor manera para obtener buenos resultados académicos y preparar a los jóvenes para la vida», concluyen.