EL ESCENARIO
Inspiró a Bram Stoker
Pese a su ñoña apariencia, las torres del castillo de Bran bastaron para convencer al autor de «Drácula» de que era allí donde debía situar la morada del muerto viviente. La novela de terror de Bram Stoker, escrita en 1897, se convirtió en el tercer libro en inglés más leído tras la Biblia y las obras de Shakespeare. No se limitaba a relatar desde un enfoque moderno una historia de vampiros, temidos ya por las legiones romanas. Lo inquietante del libro era que el príncipe de las Tinieblas viajaba a Londres y seducía a inocentes damiselas a las que, tras besar en el cuello, transformaba en lascivas vampiresas. Escandalizó a la alta sociedad del Imperio británico y dio la estocada final al puritanismo victoriano.