La navidad con Prada es más leonesa
El empresario berciano presenta sus productos artesanos en El Corte Inglés

CUEVAS
José Luis Prada ha instalado su haima viajera en uno de los espacios más cotizados de la planta de alimentación de El Corte Ingles. S us productos artesanos se muestran en todo su esplendor navideño rodeados de damascos y terciopelos. La inauguración fue todo un acontecimiento social al que asistieron personalidades de toda condición, desde la presidenta de la Diputación provincial, Isabel Carrasco, hasta periodistas de fuste, como Pedro García Trapiello. Fue Trapiello, con su peculiar gracejo, con esa voz casi siempre discrepante, educada en los Dominicos de la Virgen del Camino, el que abrió la fiesta hablando de las excelencias de José Luis Prada. «Conozco -dijo- a José Luis, todos conocéis a Prada. Quiero hacerle aquí un homenaje, porque el reconocimiento que le ha hecho El Corte Inglés , ofreciéndole la posibilidad de mantener durante veinte años un fecundo matrimonio comercial, no siempre se ha dado con otros empresarios leoneses. Y como hay aquí una representación de todo León, querría homenajear a una persona que haciendo apuesta por una tierra que alguien había abandonado, porque nos gustaba la comodidad urbana, descubrió que en el trasunto rural también podía haber industria y, además, una industria tan floreciente como la de Prada en Cacabelos». Sobre la emprendedora figura del berciano añadió Trapiello, «Supongo que Prada estará cansado de halagos y elogios, pero hay que reconocer a la gente cuando está en el momento más fecundo de su obra, de su trabajo. Claro que es un hombre que se pasa el día ingeniando nuevas cosas, pero para eso hay que levantarse a las siete de la mañana, para eso hay que plantearse el trinomio que define el éxito en esta tierra, amar el sitio, creer en la tierra, trabajar y, después, fijarse, averiguar¿ que en esto el cazurro, el berciano, los leoneses, hemos sido maestros. Hemos procurado siempre averiguar por donde podrían ir los tiros para aplicarnos. Prada y otros muchos empresarios leoneses han hecho eso. De manera que celebro grandemente que en esta ocasión el set que le ha dispuesto El Corte Inglés corresponda a la magnitud y al éxito con el que Prada ha venido trabajando, demostrando la calidad de lo que ofrece en toda España. Quiero en esta ocasión, si me permitís que sea portavoz de vuestros sentimientos, expresar aquí mi admiración a Prada, a Pradiña, a José Luis Prada, un ingenio siempre en marcha y un ejemplo a seguir». Isabel Carrasco también tuvo unas palabras cariñosas para el empresario berciano «Conocí a Prada -comentó- allá por el principio de los años ochenta, cuando yo estaba en Hacienda y él andaba a vueltas con sus alcoholes, con el inspector de aduanas y con su aguardiente y sus cerezas, que llevaba a Hacienda para que todos las pudiéramos probar. Ha pasado mucho tiempo, ha sido alcalde de su pueblo y yo, como presidenta del Partido Popular, tengo que decir que ha sido un magnífico alcalde, a lo que hay que unir el inmenso esfuerzo que hace por promocionar sus productos y también todo lo berciano y todo lo leonés. Creo que es importante que se inaugure la Navidad con este corner de Prada. Cuando empezaba algunos le tildaban de loco por las cosas que quería hacer, pero al final su dedicación y su esfuerzo han terminado por darle la razón, ha sido un arriesgado pionero en divulgar los productos de León y eso es algo que nunca le agradeceremos bastante». El discurso del Protagonista Nervioso, vital, pero siempre en su papel de empresario original y agresivo, llegó el momento del discurso de José Luis Prada, «Se está hablando -comento- de lo bueno que es Prada, pero hay que saber que detrás de Prada hay mucha gente, yo soy solamente la punta de lanza, solo no sería capaz de hacer nada. La ambientación de esta fabulosa esquina se ha hecho por mi gente en solamente día y medio. Flor (su mujer) y yo hemos comprado las telas en Madrid¿ pero no lo hice yo, yo estaba simplemente ayudando a nuestra gente para que las cosas salieran bien. Que quede claro, Prada soy yo, pero Prada a Tope es algo más, ahora, concretamente, somos cincuenta personas en El Bierzo haciendo las cosas lo mejor que podemos y, sobre todo, teniendo la seguridad de que estamos luchando por algo importante por la provincia. Una cosa quiero dejar clara en León por una puta vez, a ver si lo tenemos claro. (Perdonar pero es una expresión mía y hay que tomarla como tal, sino se jodió el invento) Cuando se habla de León se subestima, se ignora, casi se vilipendia a aquello que tenemos al lado de casa, y siempre se habla y se admira a las cosas de fuera. Mirad, si hablamos de vinos se oye constantemente «este es un gran vino de Ribera, o un gran vino de Rioja¿» ¡Estamos de acuerdo! Son unos vinos buenísimos, pero no sabéis lo que tenemos en León. O sea¿ estamos ignorando todo lo nuestro¿ y resulta que el vino del Bierzo se puede comparar con los mejores del mundo, y los caldos que están emergiendo aquí al lado, en las Tierras de León, están de puta madre. Entonces, lo que no es de recibo es que os calléis Cuando alguien os diga que los otros son buenísimo, está claro que no vais a discutir la bondad de un Rioja, pero jamás ignoréis lo que tenemos aquí, porque el que lo ignore, es que es un puto ignorante¿ ¿vale? ¡Es que quiero que quede claro! Porque está pasando mucho». Cuando Prada negó tres veces Después Prada hizo algo de historia de sus relaciones con los grandes almacenes, «En el año ochenta un representante de El Corte Inglés fue a Cacabelos para que les vendiera mis productos y yo le ignoré¿ dije, «yo no os vendo a vosotros, no me jodais». Volvió otra vez, y fue hasta en tres ocasiones. En aquel momento yo no me di cuenta de que esta gente buscaba lo bueno y que lo mejor, la excelencia la teníamos allí, por eso volvían. Pero para conseguir eso hay que ofrecer calidad, por ejemplo hoy en Canedo hay cincuenta señoras metiendo las castañas en almíbar de la misma manera que se hacía en el siglo XV, sin trampas. Y se hacen así porque no podemos hacerlas de otra manera, porque no queremos masificar, porque no podemos perder la identidad con la que comenzamos hace ya más de treinta años. En definitiva, porque no queremos prostituirnos, pretendemos seguir siendo los mejores, los mejores representantes del Bierzo, los mejores representantes de León y, además, presumir de que llegaremos a ser los mejores de España y el que no nos entienda que vaya a cascarla » Prada termino diciendo: «Ya sabéis que nuestros productos y nuestra gastronomía tienen un estilo rústico, y somos rústicos porque queremos ser así. Pero detrás de nosotros hay esencia, hay espiritualidad y hay ganas de hacer las cosas con dignidad. Y eso es lo que aún hay gente que no ha entendido. Una cosa es esa apariencia y otra muy distinta la que existe en estado latente entre la gente de Prada a Tope . Ojo al parche, porque donde vayamos siempre llevamos la bandera de que somos los mejores, pero no nosotros, sino la provincia donde estamos, la comunidad donde estamos¿ y presumimos de ser españoles porque nos sale de los cojones». Prada terminó su discurso entre fervorosos aplausos y los asistentes pasaron a degustar su Biermut, el vermú berciano que se ha inventado y que está riquísimo, algunas delicatesen, con las que quiso demostrar a los presentes que Prada también sabe acercarse a las nuevas líneas gastronómicas, y una pantagruélica cena a base de sus productos tradicionales que terminó con su burbujeante Xamprada. Y como cierre la música tradicional del grupo salamantino Mayalde. Un evento con el que José Luis Prada abrió a todos los leoneses las cortinas adamascadas de su haima viajera, del espectacular escenario desde el que ofrece sus típicos productos para llenar de sabor leones todas loas mesas de la provincia.