La última esperanza
La Unidad Militar de Emergencia (UME) está operativa en León desde el 15 de junio. Los casi 400 soldados con los que cerrará el año este batallón -657 cuando acabe su constitución en el 2008- están preparados para atender cualquier emergencia

«Estamos en plena actividad, tenemos gente en cursos de socorrismo acuático, esos mismos están sacándose el título de patrón de embarcaciones, tenemos gente preparándose para la nieve, haciendo cursos para el manejo de los nuevos aparatos, preparándose en la escuela de Protección Civil con cursos superiores de director de extinción de incendios, gente en cursos intermedios de director de incendios forestales...». El teniente coronel Óscar Sánchez Artiles -responsable del V Batallón de Intervención de Emergencias (BIEM) en León desde abril - es como una ametralladora a la hora de describir la frenética actividad diaria de los casi 400 soldados de los que dispone la Unidad Militar de Emergencias (UME) actualmente -16 mujeres-. El objetivo ahora es preparase para responder a cualquier emergencia relacionada con la nieve. El 31 de diciembre del 2008 habrá en la UME 657 militares. La UME es un instrumento dependiente del Gobierno, creado en el 2005 como consecuencia de catástrofes como el incendio de Guadalajara, en el que murieron once personas, o el desastre ecológico del Prestige . Tiene capacidad para atender con sus propios medios a emergencias que afecten a varias comunidades. En el caso de la instalada en León -hay unidades en Torrejón de Ardoz (Madrid), Morón de la Frontera (Sevilla), Bétera (Valencia) y Zaragoza- el ámbito de actuación comprende Castilla y León, Asturias, Galicia y Cantabria. Pueden socorrer en catástrofes en el extranjero si el Gobierno lo demanda. El protocolo de actuación establece que este la UME sólo actuará si una determinada comunidad necesita de sus refuerzos humanos y materiales, o en los casos en los que haya una declaración de emergencia nacional por parte del Gobierno. La cadena de órdenes para su intervención parte de las administraciones locales o autonómicas que solicitan refuerzo de medios a la Delegación o Subdelegación del Gobierno. Esta institución se pone en contacto con el Ministerio de Interior que solicita la intervención al Ministerio de Defensa. El ministro del ramo, en este caso el leonés José Antonio Alonso, da la orden al teniente general jefe de la UME en Madrid, que envía la instrucción a León. «Si nos llaman es porque la cosa está muy mal», asegura el teniente Fernández Miranda, jefe de relaciones institucionales. La UME está preparada para actuar en los casos en los que las emergencias superen el nivel 2. «Hay una unidad que está permanentemente de servicio, preparada para salir. Desde que se produce la llamada para la intervención, el equipo de reconocimiento puede salir en menos de 15 minutos» - asegura- «el grueso del equipo tiene un plazo de salida de una hora, pero esos plazos los reducimos bastante». Diario de León siguió el trabajo de estos militares durante toda su jornada, desde la formación del batallón a las 8.00 horas con la lectura de la orden diaria, hasta las 16.30 horas, en la que acaba el entrenamiento diario. Un tercio de los militares vive en el cuartel. El batallón de la UME, formado por militares de los tres ejércitos, lo integran cuatro compañías: Intervención, Ingenieros, Plana Mayor y Servicios. Desde el 15 de junio, el equipo de la UME se prepara para intervenir en alertas que superen el nivel 2. Ya está listo para actuar ante las nevadas. Tienen que adquirir una formación muy específica. «El equipo responde muy bien a todo lo que sea aprender y afrontar nuevos desafíos. La UME es un proyecto que casi es un compromiso personal para la gente que está aquí», dice el teniente coronel Artiles.