El templo oriental del picoteo
El restaurante Barandal, acaba de inaugurar un lujoso snack-bar en el que se conjugan la sugerente cocina oriental y el contundente jamón ibérico
Cuando uno se asoma a las profundidades del Barandal -uno de los restaurantes más emergentes de la capital- se encuentra con un mundo distinto, desde el que se tiene una fastuosa y casi mística visión de Oriente. Un pequeño altar dedicado a Buda y una gran cabeza del icono religioso del mundo asiático, presiden un espacio de rojos reflejos en el que flota una música delicada y misteriosa. Enormes divanes, originales sillas, grandiosos doseles¿ y una pequeña barra al más rabioso estilo americano de los años sesenta que sirve de agradable contraste. No estamos en un mundo de ciencia ficción, acabamos de sumergirnos en el Snak-Bar que Javi y Beatriz Núñez, han inaugurado en los sótanos de su restaurante. «Se trata, nos cuentan, de complementar de alguna manera el restaurante. Aquí, abrimos a partir de las cuatro de la tarde, se podrá tomar café, tenemos una carta variada y original para el caso. Se podrá disfrutar de una copa¿ y en el transcurso de la tarde se abre la cocina para ofrecer un poco de picoteo, jamón ibérico, foie, salmón, selección de quesos¿» Javi es un joven empresario de hostelería incapaz de estarse quieto. Llegó hace cinco años como un auténtico ciclón con su original oferta culinaria. Pronto diversificó su negocio rescatando del olvido y de una muerte anunciada, una de las tabernas con más sabor de la ciudad, La Barra, donde hace una espléndida cocina tradicional y, especialmente, menús del día . Continuó con paso firme su andadura recuperando para la buena cocina un local que fue imprenta emblemática y que hace algunos años alguien convirtió en restaurante, La Imprenta Casado, donde ha sabido crear una carta con todas las condiciones para triunfar en las mismas puertas del Barrio Húmedo. Y ahora ha montada este espectacular Snack, que acaba de inaugurar y que ya comienza a ser un éxito. «No pretendemos que sea un lugar de multitudes. Preferimos tener una clientela que disfrute de este espacio sin aglomeraciones. Está pensado para que la gente se sienta a gusto, relajada, para que disfrute de una gran variedad de cócteles, de cafés e infusiones diferentes, de los vinos de nuestra estupenda bodega, con más de doscientas referencias, de una larga carta de puros¿ y también que pueda cenar a base de un picoteo diferente o clásico, puede elegir. En un ambiente oriental como este parece imprescindible la gastronomía oriental, pues también la hay. «Sí, después de las jornadas que dedicamos a la cocina japonesa, que fueron un gran éxito, pensamos que este era el lugar ideal para presentar algunas variedades de sushi, será en plan un tanto informal, pero dando un buen producto, como hacemos siempre». Nos explica Beatriz que piensan que «será un buen complemento para los clientes de Barandal, pero también para aquellos que vengan solamente a disfrutar del Snack, por eso hay dos puertas independientes, están separados y a la vez comunicados». Sorprende el toque oriental del nuevo establecimiento y le preguntamos a Javier su por qué. «Bueno -dice- creo que este tipo de decoración está de moda, pero también influyó mucho que nos encanta la fusión oriente-occidente, tanto en la cocina como en el entorno. También creemos que esta decoración es sinónimo de tranquilidad, creemos que es un lugar destinado a que sus visitantes estén relajados, hablando sin gritos, porque la música será solamente un fondo y estará destinada a tranquilizar a unas personas que han tenido una jornada llena de ajetreo». Durante la semana este idílico rincón estará abierto hasta las dos de la mañana, mientras que los fines de semana prolongará su horario hasta las tres. Javier insiste en la comodidad de su nueva casa, «Queremos que todo el mundo esté sentado tranquilamente, por eso la gran cantidad de mesas, sillas, divanes¿ no queremos la masificación, sino que la gente esté relajada y disfrutando». Beatriz y Javi nos invitan a un delicioso café irlandés, la hora lo requería, y se van dispuestos a seguir planteándose nuevas posibilidades, nuevos caminos, nuevas empresas, aunque siempre dentro de lo suyo, de la hostelería. Digamos como despedida que El Barandal está situado en el Complejo de Santo Domingo, en el mismo centro de la ciudad.