Diario de León

Focus Coupé-Cabriolet, Ford se apunta a la moda «dos en uno»

La nueva generación del Focus ya tiene su «capricho». El Coupé-Cabriolet, de techo duro eléctrico escamoteable, viene a unirse a sus hermanos de gama en la puesta al día del renovado segmento medio-alto del óvalo. Dos acabados, dos motores de g

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ | texto
León

Creado:

Actualizado:

Firmado por Pininfarina. La versión descapotable del nuevo Focus, se produce en la planta que el diseñador italiano tiene en Bario y viene a unirse a los modelos de tres, cuatro, cinco puertas y familiar del Focus. Elegante y de líneas fluidas, el dos en uno del óvalo, que retrasó su salida al mercado hasta que ha visto optimizados algunos puntos de estanqueidad, puede presumir de un maletero de los más grandes de su clase: 534 litros con la capota cerrada y 248 litros con el techo guardado en el maletero. El Coupé-Cabriolet del nuevo Focus, con los tres cuerpos de su carrocería perfectamente marcados, hereda el frontal de la berlina: capó tridimensional y doble parrilla trapezoidal, con un parabrisas muy inclinado -atención a las entradas y salidas del coche-, mientras la zaga muestra una línea muy elegante presidida -ya se ha dicho- por un maletero muy generoso para este tipo de realizaciones. El techo, de dos piezas, hace gala de una alta rigidez torsional, lo que contribuye a reducir ruidos. En escasamente medio minuto (tiempo ligeramente superior al de sus rivales) y con sólo pulsar un botón situado en la consola central, se completa la operación de apertura de la capota. Por cierto, en vista lateral descapotada, es donde más se visualiza la inclinación del parabrisas. Salvo por la ligera personalización de ciertas terminaciones en aluminio, el interiorismo es común a sus demás hermanos de la renovada gama Focus aunque, como cabe suponer, los asientos se sitúan un poco más bajos que en la berlina, para acentuar la sensación deportiva y dinámica del modelo con, eso también, unas plazas traseras sólo aptas para recorridos cortos. En el capítulo técnico, el descapotable del Focus adopta el mismo chasis de toda la gama, con 220 kilos suplementarios respecto a una berlina, debido a los refuerzos en acero de alta resistencia para mejorar la rigidez torsional inherente a todos los vehículos que carecen de techo fijo. Un incremento de peso que trae aparejada una mayor dureza en los elementos de suspensión (muelles y amortiguadores) aunque las geometrías permanecen invariables: McPherson en el tren delantero y multibrazo en el trasero. Tres son las posibilidades de motorización del Focus CC: dos motores de gasolina, el 1.6 litros (100 CV) y el 2.0 litros de 145 CV (la versión quizá más acorde con la filosofía del modelo). En el apartado diesel se monta el 2.0 TDCi de 136 CV (origen PSA) una mecánica más que probada y efectiva. Se montan cajas de cambio manuales de 5 marchas y opcionalmente, en la versión gasolina de 145 CV, también elegirse el cambio automático. Además de por los airbag delanteros, laterales y de tórax, la seguridad de los ocupantes se refuerza con los arcos de protección antivuelco escamoteados -y automáticos- alojados justo por detrás de las plazas traseras; los pedales plegables, los pretensores de los cinturones de seguridad y el ABS con asistencia a la frenada de emergencia forman parte del equipo de serie. En definitiva, que Ford ofrece un atractivo dos en uno con una contenida tarifa de precios.

tracking