Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Hace unos meses el crítico de vinos más influyente del mundo, Robert Parker, publicó su lista de los mejores vinos españoles y los bodegueros españoles andan todavía revolucionados con los resultados. Este señor, un abogado estadounidense reconvertido en periodista de vinos, es ama do, temido y odiado a partes iguales por el sector vinícola. No me atrevo a decir si es el mejor o el peor de los críticos de vino actuales, pero de lo que no hay duda es de que es el más influyente. Y claro, como es habitual, tanto poder deslumbra y fastidia con lo que paradójicamente este crítico despierta más curiosidad que los propios vinos, que es de lo que se trataba. Hablando con propiedad hay que señalar que no es realmente Robert Parker quien cata los vinos españoles ,sino su colaborador Jay Miller. Aunque nos parezca mentira, la sección española no tiene aún la suficiente relevancia en Estados Unidos como para merecer el paladar de Parker. Aunque muchos de ustedes no lo conozcan ni hayan oído nunca hablar de él, sepan que muchos de los vinos que nos bebemos siguen los cánones que él marca. Se preguntarán cuáles son las señas comunes a los vinos Parker, pues muy sencillo: se trata de vinos muy coloreados (profundos, los llaman), intensos en nariz (sobre todo mucha madera) y potentes en boca, casi cremosos. Tan definido está el estilo que hasta hemos creado un adjetivo: vinos parkerizados. Pero no sólo está Parker, hay cientos periodistas que en guías, anuarios, concursos, ferias, revistas¿ se dedican a evaluar vinos y bodegas de cualquier precio, elaboración y variedad de uva y de l os más variopintos rincones del planeta. Sus puntuaciones encumbran y hunden vinos ,pero lo más interesante es que abren la puerta de muchos mercados. En el mejor de los casos, dedican un par de minutos a cada vino y catan hasta cuarenta o cincuenta muestras en sesiones maratonianas que saturan la pituitaria del más experto (aunque no me crean, es un trabajo duro). Además, es necesario tener un conocimiento extenso de elaboraciones, zonas, climatología, enólogos, variedades de uva¿ A propósito de esta vorágine, hace poco M. Berrouet (enólogo de Petrus, el vino más prestigioso del mundo y por ende el más caro) se hacía una interesante reflexión. Decía que su abuelo, que era comerciante de vinos, antes de decidir si incorporaba un vino, lo cataba durante una semana. Cada día de esa semana bebía tranquilamente una copa y lo analizaba en profundidad. Si el domingo aquel vino le seguía gustando, entonces decidía trabajar con él. Ya dicen que el hombre es un animal que nace, crece, se reproduce y hace listas. Cada uno la suya, así que no se preocupen si no coinciden con los expertos. Igual nos pasa con los críticos de cine o de arte, por ejemplo. Si quieren mi opinión, el mejor criterio para valorar un vino es el suyo. Y otro consejo, un vino es bueno una vez que lo hemos bebido y nos ha gustado.

tracking