España, a la cabeza de Europa en superficie de agricultura ecológica
La agricultura ecológica ha experimentado durante el año 2008 un importante crecimiento, tanto en superficie, más de 1,3 millones de hectáreas, como en número de operadores, 23.000. También creció la ganadería ecológica, con 3.813 explotaciones
|||| Según los datos que maneja el Ministerio de Medio Ambiente, basado en los facilitados por las comunidades autónomas, durante el año 2008 la agricultura ecológica experimentó un importante crecimiento, tanto en superficie, donde se ha constatado un aumento de un 33% con respecto a 2007, como en número de operadores con una subida del 16%, alcanzando más de 1.317.000 hectáreas y de 23.400 operadores, lo que posiciona a España como uno de los primeros países tanto en el marco comunitario como mundial.
De esta forma, continúa la evolución positiva que se viene produciendo durante el periodo 2004-2008, en el que las tasas globales de incremento de superficie y operadores han sido del 80 y del 33 por ciento, respectivamente.
Superficie y operadores
Durante el 2008 la superficie de agricultura ecológica aumentó de forma particular y en valores absolutos en Andalucía, superándose las 784.000 hectáreas (el 60% del total nacional) con un incremento del 35% respecto al año anterior. Le siguen Castilla-La Mancha, con 119.600 hectáreas y un incremento del 147% respecto a 2007; Extremadura, que con 85.800 hectáreas aumenta un 31%; Aragón con 70.500 hectáreas (igual que el año anterior), y Cataluña, con 62.330 hectáreas (60.100 en 2007). Están por detrás la Comunidad Valenciana con 36.116 hectáreas y Murcia con 37.599 hectáreas. Otras comunidades que incrementaron la superficie de agricultura ecológica son Asturias (11.822 hectáreas), Cantabria (5.561), Madrid (5.116), Canarias (5.009) y País Vasco (1.350).
En cuanto a las orientaciones productivas el primer lugar lo ocupan los bosques, pastos y praderas, con cerca de 850.000 hectáreas, cifra muy superior a las 612.570 del año anterior, que constituyen la base de la ganadería ecológica. Dentro de la superficie agrícola ecológica cultivada, destacan los cereales, incluido arroz, con 126.000 hectáreas y el olivar con 101.300, seguidos de los frutos secos (70.000 hectáreas) y la vid (30.850), cifras que casi duplican las hectáreas de 2007. Otras cultivos pequeños en superficie, pero fundamentales por su dimensión económica son los frutales y cítricos y las hortalizas y tubérculos.
En Castilla y León había registradas unas 18.700 hectáreas, la mayor parte de las cuales para producción de cereales, leguminosas, pastos, praderas y forrajes, seguidos por los cultivos de barbecho y de vid. En cuanto a las actividades industriales, el sector más importante es el vinícola con 22 bodegas, con una clara tendencia hacia la producción de vino ecológico para aportar una mayor calidad al producto.
Por lo que se refiere a los operadores, al concluir 2008 su número ascendió a 23.473, lo que supone un incremento de un 16% respecto al año anterior. Ese número integra a 21.291 productores correspondientes al sector primario, a 2.168 elaboradores y comercializadores y a 81 importadores. Además, se han contabilizado 380 como «otros operadores», fundamentalmente almacenistas e intermediarios. No se repiten en el cómputo total de operadores aquellos que realizan más de una actividad, de acuerdo con el tratamiento de datos por la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat).
El mayor número de operadores está en Andalucía (8.125), seguida de Extremadura (3.817), Castilla-La Mancha (2.322) y Murcia (1.683). A continuación, la Comunidad Valenciana (1.422) y Cataluña (1.251). Las que cuentan con menos operadores, pero han experimentado avances significativos, son Madrid y Cantabria que ahora tienen 172 y 144 frente a los 114 y 129 en 2007, respectivamente.
En Castilla y León había registrados 400 operadores, que se pueden clasificar en tres sectores principalmente, agrícola, ganadero y elaborador. Los dos primeros agrupan a unos 300, mientras que el sector elaborador a los 100 restantes. Nuestra comunidad tiene una amplia oferta ecológica, fruto de la diversidad productiva y capacidad innovadora del sector. Su creciente desarrollo está en consonancia con la evolución del mercado, ofreciendo indudables ventajas en productos como hortalizas, patatas, huevos, legumbres secas, aceites, carnes frescas, quesos, lácteos y vinos, así como en especialidades específicamente regionales.