Silueta distintiva
Citroën DS. La próxima primavera llegará el resurgimiento de toda una filosofía
Pequeño y refinado. Prácticamente en versión definitiva -”la que muestran las fotografías-” Citroën rescata la sugerente denominación DS, ahora trufada en XXI, en la oferta, no de revival alguno del histórico «Tiburón». El actual DS, no sólo resulta ser un culto a la estética minimalista, también adelanta los trazos maestros para futuras realizaciones del chevron .
La primera propuesta que se lanzará al mercado en el primer trimestre del 2010, atiende a la denominación DS3 y toma la plataforma del también futuro C3... sólo que vestida de lujo: tres puertas, con un diseño elegante y desenfadado.
El DS3, dispuesto a competir con algunos otros enemigos naturales tan fácilmente presumibles como el Mini o el Fiat 500, mide 3,94 metros y su capacidad de maletero se cifra en 265 litros.
También como en los susodichos, el Citroën DS podrá personalizarse a voluntad con múltiples elementos decorativos exteriores e interiores y la posibilidad de combinarlos en distintas tonalidades de techo, retrovisores, llantas, guarnecidos interiores y una larga lista de accesorios. El fabricante tiene previstos hasta 43 colores de carrocería.
En el interior, Citroën abandona alguno de los imprescindibles elementos utilizados hasta ahora. Así, el volante prescinde del núcleo central fijo y su aglomeración de mandos: tres radios y ligeramente achatado en su polo inferior (muy en boga últimamente en las realizaciones tipo GTI ). Tres esferas cónicas y orientadas hacia el conductor, configuran un cuadro de instrumentos presidido por un velocímetro de grandes dimensiones. También los cromados en combinación negro/nácar (herencia C3), acaban por configurar un elegante interiorismo en el salpicadero y la consola central, en la que se aloja la palanca de cambios. Citroën motorizará el DS3 con mecánicas ya conocidas en sus catálogos, con potencias entre 90 y 155 CV.
También están previstas versiones de bajo consumo y emisiones por debajo de los 100 g/km de CO2 (incluso con sistema «Start&Stop»). Y, lógicamente, tampoco faltarán propulsores 1.6 HDi (tanto de turbo fijo como variable) y con distribución «Valvetronic»; además del gasolina inyección directa turboalimentado THP, de inspiración BMW y contrastados resultados en las gamas de PSA. Junto al cambio manual, podrá optarse por transmisiones de embrague pilotado y 6 marchas.
En el capítulo dinámico el DS3 hará gala de «mayores sensaciones de conducción», con un tacto más deportivo y «directo» que el C3, sin penalizar por ello el confort de marcha.