Diario de León

No es solo falta de forma: el aviso de la Fundación Española del Corazón ante la fátiga

Cuando la fatiga es intensa en acciones cotidianas, tu cuerpo podría estar enviando una alerta temprana sobre tu salud cardiovascular, según los expertos

Un hombre experimenta un dolor en el pecho

Un hombre experimenta un dolor en el pechoGetty Images

Antonio Bret
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¿A quién no le ha pasado el acabar con la respiración acelerada cuando sube unas escaleras? Pues ojo, la Fundación Española del Corazón incluye la fatiga y el cansancio intensos entre los síntomas que pueden poner sobre aviso y aconseja consultar cuando actividades cotidianas, como subir escaleras, agotan más de lo esperado. No se trata de alarmarse por cada jadeo puntual, sino de prestar atención a un cambio claro en la tolerancia al esfuerzo. Porque puede ser la primera señal que indica que tenemos un problema cardiovascular. 

Sobre todo si se lleva una vida sedentaria, se ha dormido mal o se arrastra cansancio acumulado. Esto es, dentro de lo que cabe, normal. Pero si el agotamiento aparece de forma intensa, se repite con frecuencia o se requiere un esfuerzo superior, los especialistas recomiendan tenerlo muy en cuenta.

Las tareas más cotidiandas pueden suponer todo un esfuerzo

El corazón es el órgano encargado de bombear sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo. Cuando no puede responder a las exigencias del cuerpo durante una actividad aeróbica, incluso en una acción tan mundana como subir escaleras, aparecen síntomas como la falta de aire, cansancio desproporcionado, debilidad o sensación de agotamiento. La American Heart Association señala que tareas tan simples como andar, llevar la compra o subir escaleras pueden volverse muy complicadas por la fatiga y la dificultad para respirar.

En esta misma línea, el National Heart, Lung, and Blood Institute de Estados Unidos asegura que uno de los primeros síntomas que puede presentar una persona con insuficiencia cardíaca es quedarse sin aire tras actividades tan rutinarias como la de subir escaleras. Este problema puede escalar a mayores: quedarse sin aire cuando te vistes o desvistes, caminar por la casa o, incluso, el acto de tumbarte.

Asimismo, una investigación de la Sociedad Europea de Cardiología analizó a pacientes con síntomas y sospecha o diagnóstico de enfermedad coronaria. Se concluyó que tardar más de un minuto y medio en subir cuatro tramos de escalera podía indicar una condición física pobre y justificar una visita al médico.

Una conclusión con matices

Por supuesto, tampoco es conveniente alarmarse. Si te cansas al subir las escaleras, no lo achaques de manera inmediata a problemas cardíacos. Simplemente, puede ser por falta de entrenamiento, anemia, problemas respiratorios, sobrepeso y estrés, infecciones recientes o, simplemente, subir demasiado deprisa. La señal más preocupante es el cambio respecto a lo habitual: si por lo general podías subir dos o tres pisos sin dificultad, y ahora cuando lo haces notas presión en el pecho, palpitaciones, mareo o falta de aire, conviene que vayas a tu médico de cabecera.

Además, subir escaleras no es algo negativo para el corazón. De hecho, una revisión presentada por la Sociedad Europea de Cardiología en 2024 asoció el hábito de subir escaleras con menor riesgo de mortalidad cardiovascular y de eventos como infarto, ictus o insuficiencia cardiaca. La clave está en distinguir entre una actividad saludable y una fatiga anormal que aparece como aviso.

Por eso, el consejo de los expertos no es evitar las escaleras, sino escuchar al cuerpo. Si el cansancio es puntual, probablemente no tenga mayor importancia. Pero si la fatiga es nueva, intensa, progresiva o viene acompañada de dolor torácico, ahogo, hinchazón de piernas, mareo o palpitaciones, no debería atribuirse solo a la edad o a la falta de forma: puede ser el momento de consultar.

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